Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

Después de la primera agresión sexual -manoseada y sentada en el borde de la bañadera, su violador (Hamás) la "arrastró a punta de pistola de vuelta al dormitorio, una habitación cubierta de imágenes del personaje de dibujos animados Bob Esponja", recordó la joven abogada israelí de 40 años

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FOTOGRAFÍA. JERUSALÉN (ISRAEL), 27 DE MARZO DE 2024. Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome. Detalle de la mujer israelí Amit Soussana, secuestrada por los grupos terroristas del ISIS de gaza Hamás el día del Holocausto II (Sabbath negro), 7 de octubre de 2023, en tierra soberana de Israel, y traslada a la fuerza en el califato islámico de la Franja de Gaza (Palestina) por parte de sus verdugos del Daesh de Gaza Hamás, tras ser liberada. Avishag Shaar-Yashuv/The New York Times.
FOTOGRAFÍA. JERUSALÉN (ISRAEL), 27 DE MARZO DE 2024. Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome. Detalle de la mujer israelí Amit Soussana, secuestrada por los grupos terroristas del ISIS de gaza Hamás el día del Holocausto II (Sabbath negro), 7 de octubre de 2023, en tierra soberana de Israel, y traslada a la fuerza en el califato islámico de la Franja de Gaza (Palestina) por parte de sus verdugos del Daesh de Gaza Hamás, tras ser liberada. Avishag Shaar-Yashuv/The New York Times.

Jerusalén (Israel), Miércoles Santo 27 de marzo de 2024 (Lasvocesdelpueblo y The New York Times).- Mi guardia terrorista islamista Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome en mi cautiverio en Gaza (Palestina). Amit Soussana, la menor de tres hermanas israelíes, había crecido en Sderot. Obtuvo el título de abogada en una universidad local y trabajó para un estudio especializado en propiedad intelectual.

  • La rehén israelí del Daesh de Gaza Hamás denuncia que alrededor del 24 de octubre de 2023, el guardia de Hamás, que se hacía llamar ‘Muhammad’, la agredió (sexualemnte). «A primera hora de la mañana, Muhammad le quitó la cadena y la dejó en el baño». «Después de que ella se desnudara y empezara a lavarse en la bañadera, Muhammad regresó y se quedó en la puerta con una pistola en la mano».
  • «Vino hacia mí y me puso la pistola en la frente», recordó Soussana durante la entrevista de 8 horas con The New York Times, a mediados de este mes de marzo de 2024. «Tras golpear a Amit y obligarla a quitarse la toalla, Muhammad la manoseó, la sentó en el borde de la bañadera y volvió a golpearla», dijo la mujer israelí.

Los periodistas del diario estadounidense con sede en Nueva York (Estados Unidos de América), The New York Times (NYT) también conocido como «Times», entrevistaron durante ocho horas a Amit Soussana y a los médicos con los que habló inmediatamente después de su liberación. También revisaron historiales médicos, videos, mensajes de texto y fotografías.

Amit Soussana, abogada israelí, fue secuestrada en su domicilio el 7 de octubre de 2023, golpeada y arrastrada al califato islámico del ISIS en Palestina, Gaza, por al menos 10 terroristas islamistas, algunos de ellos armados. Varios días después de su cautiverio, explicó, su guardia «comenzó a preguntarle sobre su vida sexual». Soussana señaló que «estaba recluida sola en un dormitorio infantil, encadenada por el tobillo izquierdo». «A veces, el guardia entraba, se sentaba a su lado en la cama, le levantaba la camisa y la tocaba», dijo.

La víctima concreta que el terrorista del ISIS de Gaza Hamás «también le preguntaba repetidamente: ¿Cuándo tenía que venirle la regla?». «Cuando su periodo menstrual finalizó». «Hacia el 18 de octubre de 2023, ella trató de disuadirlo fingiendo que sangraba durante casi una semana», recordó.

La rehén israelí del Daesh de Gaza Hamás denuncia que alrededor del 24 de octubre de 2023, el guardia de Hamás, que se hacía llamar ‘Muhammad’, la agredió (sexualemnte). «A primera hora de la mañana, Muhammad le quitó la cadena y la dejó en el baño». «Después de que ella se desnudara y empezara a lavarse en la bañadera, Muhammad regresó y se quedó en la puerta con una pistola en la mano». «Vino hacia mí y me puso la pistola en la frente», recordó Soussana durante la entrevista de 8 horas con The New York Times, a mediados de este mes de marzo de 2024. «Tras golpear a Amit y obligarla a quitarse la toalla, Muhammad la manoseó, la sentó en el borde de la bañadera y volvió a golpearla», dijo la mujer israelí.

Después de la primera agresión sexual -manoseada y sentada en el borde de la bañadera, su violador (Hamás) la «arrastró a punta de pistola de vuelta al dormitorio, una habitación cubierta de imágenes del personaje de dibujos animados Bob Esponja», recordó. Bob Esponja es una serie de televisión animada estadounidense creada por el educador y animador de ciencias marinas Stephen Hillenburg que se estrenó en Nickelodeon como un adelanto después de los Kids Choice Awards 1999 el 1 de mayo de 1999 y se estrenó oficialmente el 17 de julio de 1999.

«Luego, con la pistola apuntándome, me obligó a cometer un acto sexual con él», relató Soussana. La ex rehén, de 40 años, es la primera israelí que habla públicamente de haber sido agredida sexualmente durante su cautiverio tras la incursión dirigida por el ISIS de Gaza Hamás en el sur del territorio soberano de Israel el pasado 7 de octubre de 2023. En su entrevista con el The New York Times, realizadas en su mayor parte en inglés, dio amplios detalles de la violencia sexual y de otro tipo que sufrió durante los «55 días que duró su calvario».

El relato personal de Soussana sobre su experiencia en cautiverio coincide con lo que dijo a dos médicos y a una trabajadora social menos de 24 horas después de ser liberada el 30 de noviembre de 2023. En sus informes sobre su relato se indica la naturaleza del acto sexual, que el The New York Times acordó no revelar los detalles. Soussana describió su «detención en aproximadamente media docena de lugares, incluidos domicilios particulares, una oficina y un túnel subterráneo».

Durante meses, Hamás ISIS y sus partidarios negaron que sus miembros abusaran sexualmente de personas en cautiverio o durante el atentado terrorista del 7 de octubre de 2023. Este mes, un informe de Naciones Unidas afirmaba que existía «información clara y convincente» de que algunos rehenes habían sufrido violencia sexual y que había «motivos razonables» para creer que se produjeron actos de violencia sexual durante el asalto, aunque reconocía los «retos y limitaciones» de examinar la cuestión.

  • Fingir buen tratos para no poner en peligro la liberación| Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

Tras ser liberada junto con otros 105 rehenes durante un alto el fuego a finales de noviembre de 2023, Amit sólo habló públicamente en términos vagos sobre el trato que recibió en la Franja de Gaza, evitando relatar una experiencia tan traumática. Cuando Hamás ISIS la filmó minutos antes de liberarla, recordó, «fingió que la habían tratado bien para no poner en peligro su liberación».

Soussana mencionó que «había decidido hablar ahora para concientizar sobre la difícil situación de los rehenes que siguen en el enclave costero palestino», cuyo número se cifró en más de 100, mientras fracasan las negociaciones para un alto el fuego.

  • Informe sobre violaciones sexuales de Hamás a las rehenes israelíes| Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

Horas después de su liberación, Soussana habló con una ginecóloga israelí de alto nivel, la Dra. Julia Barda, y con una trabajadora social, Valeria Tsekhovsky, sobre la agresión sexual, señalaron las dos mujeres sus entrevistas separadas con el The New York Times. Un informe médico presentado conjuntamente por ellas, y revisado por el The New York Times, resume brevemente su relato.

«Amit habló inmediatamente, con fluidez y en detalle, no sólo de su agresión sexual, sino también de las muchas otras penurias que vivió», expresó la doctora Barda. Al día siguiente, el 1° de diciembre, la Soussana compartió su experiencia con un médico del Centro Nacional de Medicina Forense de Israel, según el informe médico del centro, revisado por el The New York Times.

Siegal Sadetzki, ex alta funcionaria de la salud israelí y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tel Aviv que está ayudando y asesorando a la familia de Amit como voluntaria, describió cómo le habló Soussana por primera vez de la agresión sexual a los pocos días de su liberación. Sadetzki remarcó que los relatos de la víctima fueron coherentes.

  • Hamás ISIS niega las agresiones sexuales| Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

Un portavoz de Hamás ISIS, Basem Naim, dijo en una respuesta de 1.300 palabras al The New York Times que era esencial para el grupo investigar las acusaciones de Soussana, pero que tal investigación era imposible en «las circunstancias actuales». El terrorista Naim puso en duda el relato de Soussana, cuestionando por qué «no había hablado públicamente sobre el alcance de sus malos tratos». Naim agregó que «el nivel de detalle» en su relato hace «difícil creer la historia, a menos que haya sido diseñada por algunos agentes de seguridad». «Para nosotros, el cuerpo humano, y especialmente el de la mujer, es sagrado», expresó el terrorista Naim, y añadió que «las creencias religiosas de Hamás prohíben cualquier maltrato a cualquier ser humano, independientemente de su sexo, religión u origen étnico».

El terrorista Naim criticó al The New York Times por «la insuficiente cobertura del sufrimiento palestino, incluidos los informes de agresiones sexuales de soldados israelíes a mujeres palestinas, que fueron objeto de investigaciones por parte de funcionarios de la ONU, grupos de derechos y otros». También afirmó que «los rehenes civiles no eran el objetivo de la incursión y que desde el primer momento declaramos nuestra disposición a liberarlos».

Un documento de planificación de Hamás encontrado en un pueblo poco después del Holocausto II del 7 de octubre de 2023, que fue revisado por el The New York Times, decía: «Tomar soldados y civiles como prisioneros y rehenes con los que negociar». Un video del 7 de octubre de 2023 muestra a militantes uniformados de Hamás ISIS secuestrando a civiles.

  • La víctima Amit Soussana era soltera en parte occidental del kibbutz Kfar Azza| Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

Amit vivía sola en una estrecha casa de una sola planta en la parte occidental del kibbutz Kfar Azza (comuna agrícola). «Después de escuchar las sirenas que advertían de ataques con cohetes el 7 de octubre de 2023», dijo, «se refugió en su dormitorio, que también era una habitación de seguridad reforzada». «Desde su habitación», Soussana «escuchó cómo se acercaban los disparos de los atacantes».

El pequeño kibbutz se encuentra a unos 2 kilómetros de la Franja y fue uno de los más de 20 pueblos, ciudades y bases militares israelíes invadidos ese día por miles de terroristas islamistas que cruzaron la frontera de Gaza poco después del amanecer. Según las autoridades israelíes, ese día murieron unas «1.200 personas y unas 250 fueron secuestradas», lo que desencadenó una guerra que, según las autoridades sanitarias locales de gaza, en mano del Dáesh de Gaza hamás, causó la muerte de al menos «31.000 palestinos».

Soussana se encontraba en el kibbutz «casi por casualidad». Estaba con «fiebre y se había estado recuperando el día anterior en la cercana ciudad de Sderot», con su madre, Mira, que «la presionó para que se quedara a pasar la noche», pero Soussana «condujo hasta su casa en Kfar Azza para alimentar a sus tres gatos», recordó.

Soussana, la menor de tres hermanas, había crecido en Sderot. Obtuvo el título de abogada en una universidad local y trabajó para un estudio especializado en propiedad intelectual. Sus colegas la consideraban una persona diligente, callada y reservada que mantenía las distancias, dijo su supervisor, Oren Mendler, en una entrevista con el The New York Times. «En Kfar Azza», explicó Amit, «inusualmente se involucraba en la vida del pueblo y no formaba parte de los grupos locales de WhatsApp, lo que la dejó al margen del alcance del ataque en el kibbutz».

  • Claves del secuestro de Amit Soussana| Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

«Ese día, a las 9:46 de la mañana, escuchó a unos hombres armados en el exterior, lo que la llevó a esconderse en el armario de su habitación», según los mensajes de su grupo familiar de WhatsApp revisados por el The New York Times. «Veinte minutos después, su teléfono se apagó». Momentos después, «oí una explosión, una explosión enorme. Y al segundo siguiente, alguien abrió la puerta del armario», expresó.

Arrastrada fuera del armario, «vio a unos 10 hombres desvalijando sus pertenencias, armados con fusiles de asalto, un lanzagranadas y un machete». «Parte de la casa estaba ardiendo, un incendio que acabaría arruinando el edificio». «Durante la hora siguiente, el grupo la arrastró por un campo cercano hacia Gaza». Las imágenes de seguridad de una granja solar cercana al kibbutz, que circularon ampliamente online, muestran al grupo tirándola en reiteradas ocasiones al suelo mientras luchaban por retenerla. «No quería dejar que me llevaran a Gaza como un objeto, sin luchar». «Seguía creyendo que alguien vendría a rescatarme», afirmó.

Los secuestradores terroristas islamistas «intentaron retenerla golpeándola y envolviéndola en una tela blanca», según muestra el video. Al no poder someterla, los agresores intentaron, sin conseguirlo, «llevarla en bicicleta», relató. Finalmente, «la ataron los pies y las manos y la arrastraron por las tierras de cultivo llenas de baches hasta la Franja».

«Estaba gravemente herida, sangraba mucho y tenía el labio partido». El informe hospitalario elaborado poco después de su liberación indicaba que había regresado a Israel «con fracturas en la cuenca del ojo derecho, el cachete, la rodilla y la nariz, y graves hematomas en la rodilla y la espalda». Además, el informe indicaba que «varias lesiones estaban relacionadas con su secuestro el 7 de octubre de 2023, incluidos golpes en el ojo derecho».

Según Soussana, «tras llegar a las afueras del enclave, la metieron en un auto que la esperaba y la condujeron unos cientos de metros hasta las afueras de la ciudad de Gaza». «La desataron, la vistieron con un uniforme paramilitar y la trasladaron a otro vehículo lleno de militantes uniformados». «La colocaron una capucha sobre la cabeza, aunque pudo vislumbrar lo que la rodeaba desde debajo de ella», según relató. «Tras un breve trayecto en coche, la subieron rápidamente por una escalera y la llevaron a la terraza».

«Cuando le sacaron la capucha, se encontró en una pequeña estructura construida en el tejado de lo que más tarde se daría cuenta que era una casa privada de lujo. Recordó que los militantes estaban ocupados sacando más armas de una caja». «Después», los terroristas islamistas «bajaron lo más rápido posible y ella se quedó sola, frente a una pared, con un hombre que dijo ser el dueño de la casa y se hacía llamar Mahmoud».

«Después de un par de minutos, me dijo que podía darme la vuelta». «Y me quedé de piedra». «Me encuentro sentada en una casa de Gaza», relató Amit- explicó que «a Mahmoud pronto se le unió un hombre más joven, Muhammad». «Recuerda a Muhammad (su agresor sexual) como un hombre corpulento, calvo, de estatura media y nariz ancha». «Más tarde, ese mismo día, la vistieron con una gruesa prenda marrón que le cubría el cuerpo». «Le dieron tres pastillas, que dijeron que eran analgésicos». «Es la única vez que recuerda haber recibido algún tipo de medicina en Gaza, por no hablar de tratamiento médico».

  • Tres colchones: un por la rehén y dos para sus guardias terroristas| Muhammad (Hamás) me manoseó y me volvió golpeándome

Añade: «La habitación, equipada con un ventilador y un televisor, parecía haber sido preparada para su llegada». «Había tres colchones», agregó, «uno para ella y dos para los guardias. «Al principio de su cautiverio, los guardias le encadenaron el tobillo al marco de la ventana». «Alrededor del 11 de octubre de 2023», explicó, «la llevaron por la cadena a un dormitorio de la planta baja».

«Entendió que pertenecía a uno de los hijos de Mahmoud, y que su familia había sido trasladada a otro lugar».

«La cadena estaba enganchada a la manija de la puerta, junto a un espejo». «Por primera vez desde su captura, pudo ver su aspecto». «Vi las cadenas y vi que tenía la cara hinchada y azul». «Y empecé a llorar». «Fue uno de los momentos más bajos de mi vida», concluyó.