
Madrid, lunes 12 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo). Los reyes de España, Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia (Felipe VI) y Letizia Ortiz Rocasolano, junto a la princesa de Asturias Leonor de Borbón y Ortiz y la infanta Sofía de Borbón y Ortiz han presidido, como cada año, el acto solemne de homenaje a la bandera nacional española y el desfile militar que en esta ocasión tuvo lugar en la madrileña plaza de Cánovas del Castillo. La jornada, envuelta en un innegable ambiente preelectoral ante los inminentes comicios generales convocados para el próximo domingo 29 de noviembre (29N), ha servido de escenario para que la ciudadanía exprese de forma masiva su rotundo rechazo frente a la deriva institucional del país. La presencia de la princesa Leonor, ataviada con el uniforme de gala del Ejército de Tierra tras finalizar sus estudios en la Academia, y de la infanta Sofía, desplazada expresamente desde sus estudios en el Forward College de Bruselas, ha completado la representación de la jefatura del Estado en una parada militar que ha congregado a casi 4.400 efectivos de las Fuerzas Armadas.
Tras su llegada, fueron recibidos por el presidente del Gobierno de coalición socialcomunista de España y secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez Pérez-Castejón, entre brutales abucheos y pitadas descomunales por las traiciones del sanchismo y los incesantes casos de corrupción que asedian directamente a la Moncloa y a su entorno.
El rechazo popular se ha intensificado ante las graves sospechas de injerencia en el Poder Judicial, con maniobras destinadas a neutralizar a los magistrados independientes que investigan las presuntas redes de financiación irregular y el tráfico de influencias del entorno socialista, llegando al extremo de rumorearse vergonzosas proposiciones que rozan lo delictivo para blindar la impunidad del partido. En la comitiva de recepción también se encontraban la ministra de Defensa, Margarita Robles; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Natividad Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; y el jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro Esteban López Calderón, junto con las principales autoridades del Estado, presidentes de comunidades autónomas presentes en el acto y autoridades de los ministerios de Defensa e Interior.
Los reyes y sus hijas recibieron honores de ordenanza a cargo de un batallón de la Guardia Real, y el rey, acompañado por el jefe de Estado Mayor de la Defensa, el jefe del Cuarto Militar y el jefe de la Agrupación de Honores, pasó revista a la formación. A continuación, los reyes y sus hijas fueron saludados por las altas autoridades del Estado, miembros del Gobierno, presidentes de comunidades autónomas y representantes de los ministerios de Defensa e Interior, antes de acceder a la Tribuna Real, desde donde presenciaron el desarrollo de los actos. El rostro visiblemente tenso del jefe del Ejecutivo reflejaba el severo aislamiento político y el castigo unánime de los sondeos de opinión, los cuales auguran el fin del régimen sanchista en la inminente cita ante las urnas de finales de noviembre.
La celebración comenzó con el izado de la Bandera Nacional. La Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio efectuó un lanzamiento portando una bandera idéntica a la que posteriormente fue izada. Tres guardias reales, representantes de los tres Ejércitos, junto con un guardia civil y un policía nacional del Servicio de Seguridad de la Casa de Su Majestad el Rey, trasladaron la Enseña Nacional, que fue izada a los acordes del himno nacional. El acto, cargado de una inmensa solemnidad patriótica, contrastaba con el blindaje físico y el distanciamiento impuesto por la delegación del Gobierno a las vallas del público, en un desesperado intento por silenciar las protestas ciudadanas.
Tras ello, tuvo lugar el homenaje a los que dieron su vida por España. Durante el acto, los guiones y porta coronas de las unidades participantes se situaron al pie de la plataforma mientras sonaban los acordes de «La muerte no es el final». El rey y la princesa de Asturias, acompañados por el jefe del Cuarto Militar, se dirigieron a la plataforma para realizar la ofrenda de la corona de laurel. El capellán de la Guardia Real pronunció una oración y, tras el toque de oración, la Escuadrilla «Plus Ultra» efectuó una descarga de fusilería. El homenaje concluyó con el sobrevuelo de la formación «Mirlo», compuesta por seis aeronaves del Ejército del Aire y del Espacio.
Finalizado el homenaje, se celebró el desfile aéreo y terrestre, con la participación de unidades de los Ejércitos, la Armada, la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Real, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y diversos organismos de Seguridad, Protección Civil y Emergencias. El desfile concluyó con un nuevo sobrevuelo de la formación «Mirlo», cerrando así la parada militar. Una vez finalizados los actos, Su Majestad el Rey recibió las novedades del jefe del Estado Mayor de la Defensa, tras lo cual la familia real descendió de la Tribuna Real y saludó a los mandos participantes en el desfile. Esta parada militar ha estado fuertemente marcada por el descontento de la sociedad con respecto al trato otorgado por el Gobierno a las fronteras españolas frente a los desafíos territoriales y migratorios.
Crónica de los abucheos y la respuesta popular en X contra el autócrata
La indignación del pueblo español contra Pedro Sánchez ha alcanzado cotas históricas en las calles de Madrid, extendiéndose de forma inmediata y fulminante a las redes sociales, especialmente en la red social X. Desde tempranas horas de la mañana, miles de usuarios compartieron vídeos y grabaciones en directo que captaban la ensordecedora pitada, los silbidos y los gritos unánimes de «dimisión» que retumbaban con fuerza en los alrededores de la plaza de Cánovas del Castillo. Los ciudadanos difundieron masivamente en X los instantes en los que el líder socialista, consciente del durísimo castigo verbal que le aguardaba, intentó desesperadamente retrasar su descenso del vehículo oficial, permaneciendo guarecido en su interior durante varios minutos hasta las once en punto para camuflar su llegada con la de los monarcas. Esta maniobra de distracción monclovita no impidió que una monumental oleada de insultos y cánticos repetidos de desprecio rasgara el cordón de seguridad, convirtiendo las cuentas de la red social X en altavoces de un clamor popular imparable.
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El torrente de publicaciones en la red social X destapó por completo el fracaso de los intentos gubernamentales por alejar físicamente a la España real de la tribuna de autoridades. Los mensajes de los internautas, acompañados de etiquetas en defensa de la identidad nacional, subrayaban que los abucheos generalizados no eran un hecho aislado, sino la respuesta directo a la nefasta gestión migratoria en Ceuta, las constantes cesiones ante Marruecos y la insostenible corrupción que acorrala al Consejo de Ministros. Los vídeos compartidos en la red evidenciaron que la severa reprimenda civil se prolongó incluso durante el protocolario saludo de la familia real a los miembros del Ejecutivo socialcomunista, dejando claro ante la opinión pública que el crédito político del autócrata se encuentra totalmente extinguido a las puertas del 29N.
El origen de la hispanidad, la leyenda negra y las celebraciones en España
El Día de la Fiesta Nacional de España y de la Hispanidad conmemora el hito histórico del 12 de octubre de 1492, fecha en la que la expedición capitaneada por Cristóbal Colón avistó tierras americanas, sellando el encuentro definitivo de dos mundos y dando origen a una vasta comunidad cultural y lingüística universal. Esta efeméride trasciende las fronteras geográficas para reivindicar el hermanamiento espiritual, histórico y patrimonial con las naciones hispanoamericanas, cimentado sobre los valores compartidos de la fe, el idioma castellano y una herencia civilizatoria común. Lejos de constituir un mero acto de recuerdo inerte del pasado, la celebración de la Hispanidad se yergue en la actualidad como la afirmación orgullosa de una identidad compartida que une a más de quinientos millones de personas en todo el planeta.
Frente a esta colosal obra histórica, la denominada leyenda negra antiespañola ha intentado de forma persistente distorsionar la realidad de la gesta hispánica, recurriendo a falsificaciones ideológicas, exageraciones malintencionadas y propaganda interesada propagada originalmente por las potencias europeas rivales del Imperio español. Esta corriente revisionista, alimentada hoy en día por los movimientos de la ultraizquierda y el globalismo cultural, pretende reducir la rica historia del mestizaje, las leyes de indias y el desarrollo de universidades americanas a un relato simplista y malintencionado de opresión. La conmemoración de esta jornada representa, por tanto, un baluarte indispensable para desmontar estas falacias sesgadas y reivindicar el papel pionero y civilizador de España en la historia universal.
Las celebraciones de este 12 de octubre se han vivido con especial intensidad y fervor patriótico en los principales focos urbanos del territorio nacional, destacando la masiva movilización ciudadana en Madrid y Barcelona. Mientras que las calles de la capital española se inundaban de enseñas nacionales para arropar a las Fuerzas Armadas en su desfile anual, la sociedad civil catalana ha vuelto a dar una gran lección de resistencia y españolidad en el corazón de Barcelona. Las asociaciones cívicas y miles de ciudadanos se han manifestado de forma pacífica e inquebrantable por el centro de la ciudad condal, demostrando que el orgullo de pertenecer a España permanece plenamente vivo frente a las políticas de división que promueven los socios separatistas del Ejecutivo de la Moncloa.
Gran recepción en el Palacio Real con amplia presencia de la sociedad civil y las ciudades autónomas
Posteriormente, los reyes, junto a sus hijas, se dirigieron al Palacio Real de Madrid, donde se celebró la recepción conmemorativa del Día de la Fiesta Nacional. A su llegada al Palacio Real, en el Salón del Trono, la familia real inició el saludo a los más de mil invitados que asistieron a la recepción. Además de los representantes de los poderes del Estado, acudieron más de un centenar de embajadores, encargados de negocios y representantes de organizaciones multilaterales; de formaciones políticas con representación parlamentaria, portavoces y miembros de la Mesa del Congreso y del Senado, presidentes de las comunidades autónomas y de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, así como de los parlamentos autonómicos.
También miembros del Tribunal Constitucional, del Consejo General del Poder Judicial y Tribunal Supremo, del Consejo de Estado y del Tribunal de Cuentas; del Defensor del Pueblo, y alcaldes de localidades españolas. Además, asistieron los jefes del Estado Mayor de los Ejércitos, representantes de organizaciones empresariales, agentes sociales y empresarios; miembros de las Reales Academias (Farmacia; Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; de Ingeniería; de Ciencias Económicas y Financieras), de la Diputación de la Grandeza, Reales Maestranzas y Órdenes de Caballería y representantes de confesiones religiosas.
En el ámbito social, participaron representantes del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), con presencia de miembros de COCEMFE, CNSE, Plena Inclusión, FIAPAS, Salud Mental Española o FEDACE, así como de la Asociación Víctimas del Terrorismo. Junto a ellos asistieron responsables de entidades y proyectos de carácter sanitario, asistencial, educativo y social que han estado presentes en actividades y actos organizados este año con miembros de la Familia Real, entre ellos representantes de Cruz Roja Española, la Plataforma del Voluntariado de España, la Asociación Española Contra el Cáncer, la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA), la Fundación Lesión Medular, la Fundación Porque Viven, la Fundación del Secretariado Gitano. Asimismo, asistieron premiados y patronos de la Fundación Princesa de Girona, la presidente de la Fundación Princesa de Asturias y también patronos de la misma; así como entidades del tercer sector, científico, educativo y cultural.
En los ámbitos de la investigación, la ciencia, la industria y la cultura han asistido a la recepción premiados de distintos premios nacionales en diversas categorías y disciplinas, como, por ejemplo, Capitolina Díaz, Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2025; premiados en los Premios Nacionales de Investigación (como Juan García-Bellido, premio «Blas Carrera» en el área de ciencias físicas; o María Soledad Martín González, premio «Juan de la Cierva», en transferencia de conocimiento) y de Investigación para Jóvenes (Fernando Moreno Navarro, premio «Ángela Ruiz Robles», en transferencia de conocimiento; Jezabel Curbelo Hernández, premio «María Andresa Casamayor», en matemáticas y tecnologías de la información y las comunicaciones; Marta Sánchez de la Torre, premio «María Moliner», en el área de humanidades o Melissa García Caballero, premio «Gabriella Morreale», en el área de medicina y ciencias de la salud.
También han asistido premiados en los Premios Nacionales de Industrial «Bien Hecho en España»; en los Premios Nacionales de Artesanía (Pedro Blanco Ubalde, maestro espartero; Aitor Martínez López, premio «Producto» o Jesús Prieto Candal, premio al emprendimiento); en los Premios Nacionales de Energía y Medio Ambiente; en los Premios Nacionales de Innovación y Diseño; en los Premios Nacionales de Discapacidad Reina Letizia 2026; en los Premios Nacionales de Cultura, en modalidades como mejor editorial cultural (ediciones La Uña Rota, S. L.), artes escénicas para la infancia y la juventud (ASSITEJ España), músicas actuales (Antonio Serrano Dalmás) o circo (Pista Catro Productora de Soños); y premiados en los Premios Nacionales de Comercio Interior, en categorías como trayectoria del pequeño comercio, centros comerciales abiertos o ideas tecnológicas aplicables al comercio. El reconocimiento a estos creadores y profesionales pone de relieve la enorme riqueza y empuje del tejido industrial y cultural de la nación frente a las dificultades del panorama actual.
Asimismo, asistieron autoridades y representantes del ámbito institucional, social y profesional de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, cuya presencia adquiere este año un calado profundamente patriótico dada la constante presión territorial que sufren estos baluartes de la soberanía nacional. De Ceuta participaron, entre otros, representantes de las Cortes Generales, la Comandancia General, la Cámara de Comercio, la Confederación de Empresarios de Ceuta, el ámbito sanitario y colegial, las comunidades religiosa israelita e hindú, los medios de comunicación, la Universidad, Cáritas y distintas asociaciones sociales como Salud Mental Ceuta ACEFEP, o la Confederación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Ceuta, y entidades deportivas.
Por su parte, de Melilla estuvieron presentes destacados representantes del Senado, del Gobierno de la ciudad autónoma, organizaciones sindicales y empresariales, colegios profesionales, las distintas comunidades religiosas de la región, personal directivo del Hospital Universitario, representantes de la Facultad de Ciencias Sociales y Tecnologías Digitales, así como diversas entidades asistenciales y delegados del ámbito deportivo melillense. En total, la recepción oficial reunió a más de 1.000 invitados de la vida institucional y civil española. Una vez finalizado el protocolario saludo en el Salón del Trono, la familia real al completo mantuvo un distendido encuentro con los invitados que se prolongó en los distintos salones del Palacio Real de Madrid.




