Podemos convoca su «Vistalegre IV» para el relevo de Pablo Iglesias con Ione Belarra de sucesora a dedo 

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FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 04.05.2021. SEDE NACIONAL DE PODEMOS. El secretario general de Podemos, exvicepresidente de Gobierno de coalición de España del PSOE, izquierda unida y Podemos (Unidas Podemos) y candidato de Unidas Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Pablo Manuel Iglesias Turrión (Pablo Iglesias). Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Efe – La dirección de Podemos ha convocado para el domingo 13 de junio la asamblea ciudadana en la que los afiliados elegirán al nuevo secretario general que relevará a Pablo Iglesias, un puesto para el que se postula como candidata de la dirección la actual ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra.

La cuarta Asamblea Ciudadana se celebrará durante los meses de mayo y junio, y concluirá el domingo 13 coincidiendo con las primarias del PSOE andaluz, según han informado desde Podemos después de que la Ejecutiva del partido (denominada oficialmente Consejo de Coordinación) se haya reunido en la mañana de este viernes para iniciar los trabajos preparatorios.

El ‘Vistalegre 4’ se convoca de forma extraordinaria y menos de un año después de la celebración de la Tercera Asamblea, que reeligió a Iglesias por otros cuatro años sin que su único oponente, el militante de base Fernando Barredo, lograse ninguna representación en el Consejo Ciudadano Estatal (CCE).

En esta ocasión, la actual dirección hará piña en torno a Belarra, a la que saldrán previsiblemente competidores con cuestionable capacidad de ganar, ya que los sectores críticos ya están fuera de la formación y ella será la candidata de Iglesias.

El CCE, que según los estatutos sería el órgano competente para convocar la Asamblea, ha cedido todas sus funciones a la Ejecutiva, que ha convocado ese congreso y pilotará el partido hasta junio.

La marcha de Pablo Iglesias abre una etapa en la que dos cabezas visibles tendrán que complementarse: la vicepresidente Yolanda Díaz, llamada a ser la próxima candidata de Unidas Podemos, será la que marque las directrices del Gobierno, y Belarra está llamada a dirigir el partido por la dirección actual porque no ha sido ella, en primera persona, quien se ha postulado.

A su favor han jugado, según han dicho a Efe algunas fuentes de la dirección, que es una cara nueva y fresca que, como la de Yolanda Díaz, aún no ha sufrido el desgaste al que sí han sido sometidos tanto Pablo Iglesias como su número dos, la ministra de Igualdad, Irene Montero.

La vicepresidenta tercera del Gobierno, Yolanda Díaz, no es militante de la formación morada, sino del PCE, y ya había dicho en numerosas ocasiones que no aspiraba a liderar el partido morado.

La candidatura de Belarra aún no se ha presentado de forma oficial ya que las bases todavía no se han publicado oficialmente.

El secretario de Organización de Podemos, Alberto Rodríguez, ha dicho en un vídeo difundido en redes sociales que la información estará disponible en la web en los próximos días y ha llamado a participar en el proceso.

«Va en el ADN de Podemos… Miles de personas podrán votar y decidir», ha recordado tras admitir que han sido unos días «complejos y emotivos» por la despedida de Iglesias. No obstante, ha llamado a abrir una «reflexión colectiva» en la asamblea para poner el ímpetu y las ganas en la transformación del país.

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha aludido hoy a una cuestión que la formación se ha marcado como objetivo en muchas ocasiones y que aún no ha logrado: hacer el partido «menos madrileño», en referencia a la necesaria implantación territorial.

Podemos, de siete años de vida, tiene como partido un capítulo por escribir: qué es y cómo se organiza sin un líder que estampó su cara en la papeleta de las primeras elecciones a las que se presentó, las europeas de 2014, y que tras ser el candidato a cuatro elecciones generales se ofreció como cabeza de cartel a la Comunidad de Madrid ante la amenaza de quedarse sin representación en la Asamblea.

Iglesias se marcha, y si en cualquier otro partido la marcha del líder podría generar un vacío que obligase a las distintas corrientes a resituarse, en Podemos se da por hecho que no hay otro escenario posible más que el de una transición tranquila.