Réquiem por las víctimas del coronavirus

FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), MARZO DE 2020. Coronavirus Sanidad confirma que los primeros 9.000 test rápidos de coronavirus son imprecisos y han sido devueltos a China. El Ministerio destaca que este problema afecta solo a un fabricante, pero que España ha conseguido varios proveedores. Efe

El Réquiem, es una música solemne de homenaje y recuerdo por los difuntos, además de una exaltación espiritual. El Réquiem más sublime, lo escribió Mozart con apenas 36 años, desde su lecho de muerte en 1791, aunque no llegó a terminarlo sus notas febriles describen el dolor y la desesperación del genio de Salzburgo. Mientras lo escucho, me inspira la templanza necesaria para describir los acontecimientos acaecidos en los últimos meses.

Es la crónica de una tragedia anunciada por la OMS, alertando a las autoridades, que desoyeron y denostaron sin tomar medidas ni aprovisionarse, ante la pandemia en ciernes, en flagrante beneficio de sus intereses ideológicos (8 de Marzo). Permitieron e invitaron a concentraciones cuando el contagio era previsible, el resultado ha sido de miles de muertos y multitud de enfermos que desbordaron al personal de los hospitales desabastecidos de material sanitario de protección, por lo que fueron muchos de ellos víctimas del maldito virus. Además de cebarse con nuestros sanitarios, abandonados a su suerte, los mayores fueron las principales víctimas, incluyendo las residencias desprotegidas y sin medios para combatir la epidemia. Nuestros abuelos morían solos y olvidados, los que sufrieron el hambre de la posguerra, los que sin estudios lucharon para abrirse camino y nos dejaron un país mejor, los que más cotizaron se fueron sin molestar, se fueron sin poder despedirse de esos hijos y nietos que tanto protegieron con sus pequeñas pensiones.

Y como siempre, tuvo que ser la solidaridad de la sociedad civil, la generosidad de algunas empresas, los ciudadanos anónimos, gente humilde que se ofreció desinteresadamente a unir fuerzas e iniciativas altruistas (no conozco ninguna iniciativa solidaria de esos paniaguados progres que se rasgan las vestiduras por el pueblo). Fabricando artesanalmente mascarillas y gafas para paliar la ineficacia de los responsables. Causa asumible a las negligencias, torpezas y desatinos cometidos por nuestros gobernantes que deben tener consecuencias ante la justicia. Pero nuestros héroes y patriotas más abnegados, los que merecen todo nuestro cariño fueron: las fuerzas armadas, las del orden, los trabajadores de servicios básicos y sobre todo, nuestros sanitarios, que tenían que ser nuestra defensa ante el maldito virus, se vieron desbordados ante la falta de medios de protección para realizar su trabajo, fueron cayendo como conejos abatidos por el contagio. Mi más sincero reconocimiento a ellos por su valentía desinteresada, su patriotismo y su innegable servicio a la sociedad.

Mientras, Sánchez presidía un ejecutivo desbordado, sin criterio, sin rumbo y a remolque de los acontecimientos que le obligaba a tomar decisiones tardías. Intentando eludir sus responsabilidades con maniobras oscuras y falsos datos. Eso sí, le regalaron 15 millones a las televisiones amigas, para que siguieran manipulando la información, mostrándoles a los ingenuos españoles, lo felices que somos pese a los miles de muertos, con nombre, apellidos y familias, que estos ineptos han gestionado de forma estrepitosa. Pero siendo todo tan doloroso, lo peor está por llegar, y es la devastadora crisis económica que se avecina, un país paralizado durante meses, la destrucción de la pequeña y mediana empresa que se arruina mientras le obligan a pagar impuestos cuando no hay actividad. Una recesión brutal amenaza el bienestar que hemos disfrutado y que vamos a arrepentirnos de tener un gobierno tan infame.

Antonio Morales Sánchez

Tarragona 7/04/2020

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