Santiago Abascal llama a permanecer alerta frente al pánico de Pedro Sánchez

El líder nacional de Vox reacciona al amago de adelanto electoral del autócrata socialista recordando el historial de coacciones a la judicatura, mientras el Congreso deroga las normas intervencionistas de alquileres.

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FOTOGRAFÍA. TARRAGONA (ESPAÑA), 18 DE SEPTIEMBRE DE 2026. El presidente de Vox y líder de la coalición europea Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde, en una multitudinaria rueda de prensa en la Plaza Corsini de Tarragona rodeado por centenares de simpatizantes de Vox. (Lasvocesdelpueblo Ñ Pueblo)
FOTOGRAFÍA. TARRAGONA (ESPAÑA), 18 DE SEPTIEMBRE DE 2026. El presidente de Vox y líder de la coalición europea Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde, en una multitudinaria rueda de prensa en la Plaza Corsini de Tarragona rodeado por centenares de simpatizantes de Vox. (Lasvocesdelpueblo Ñ Pueblo)

Madrid, viernes 2 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El presidente nacional de Vox y jefe de filas de la coalición europea Patriots for Europe (Patriotas por Europa), Santiago Abascal Conde, ha reaccionado con extrema dureza y un nítido mensaje de advertencia ante el nuevo amago de adelanto electoral escenificado por el jefe del Ejecutivo socialcomunista, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. El líder de la formación patriota ha recurrido a la red social X para lanzar una contundente consigna a los españoles tras conocerse que el mandatario socialista se retira a un periodo de supuesta meditación interna al haber sufrido este viernes un duro e histórico varapalo parlamentario en el Congreso de los Diputados, donde la mayoría absoluta de la Cámara ha derogado sus dos reales decretos leyes liberticidas en materia de alquiler y vivienda. «Fin de semana para permanecer alerta. La última vez que Sánchez se tomó un tiempo de reflexión puso en marcha una mafia que contactaba con narcos para eliminar jueces», ha sentenciado Abascal de forma tajante.

Con esta gravísima declaración, el líder de la oposición soberana desde la sede nacional de la calle Bambú 12 de Madrid se ha referido de forma directo al denominado «Caso Leire» o «Caso Leire Díez». Se trata de una presunta trama criminal organizada de forma clandestina desde las propias entrañas de la sede nacional del Partido Socialista (PSOE), la cual habría estado presuntamente liderada por la dirigente del partido (hoy exdirigente), María Leire Díez Castro.

Esta estructura delictiva, integrada por los denominados «fontaneros de Ferraz», habría tenido como misión principal extorsionar, amedrentar, acosar, intimidar, perseguir y buscar el intercambio de favores ilegales con los jueces, fiscales y miembros de la Policía Judicial involucrados en las múltiples causas de corrupción económica y tráfico de influencias que asedian de forma directa al entorno familiar del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

Esta red de coacción a la judicatura nació como un mecanismo de defensa desesperado ante el avance imparable de los sumarios judiciales que acechan al núcleo del sanchismo. Las cloacas del Caso Leire habrían operado de forma sistemática para intentar neutralizar e intimidar al magistrado instructor del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado García, encargado de sentar en el banquillo a la esposa del líder socialista, María Begoña Gómez Fernández, así como para frenar las pesquisas relativas al hermano de este, David Sánchez Pérez-Castejón.

Asimismo, la trama criminal intentaba frenar el desarrollo del macrosumario del «Caso Mascarillas» o «Caso Koldo», una red corrupta de cobro de mordidas ilegales en la adjudicación de contratos públicos sanitarios que afecta directamente al corazón del Gobierno de coalición y del PSOE, involucrando de forma directa a los dos exsecretarios de Organización de la formación socialista, Santos Cerdán León y José Luis Ábalos Meco, así como al asesor ministerial de Transportes que da nombre a la causa, el militante socialista Koldo García Izaguirre.

La farsa de la primera carta: Mentiras de partido y procesamiento judicial

Este nuevo periodo de supuesta meditación de Pedro Sánchez evoca de forma inmediata el precedente de su primera y tramposa «carta a la ciudadanía» difundida públicamente al inicio de la legislatura. En aquel panfleto de propaganda sanchista, el autócrata del PSOE protagonizó una flagrante falta de respeto hacia la oposición soberana y los medios de comunicación disidentes, mintiendo de forma contumaz a los españoles al asegurar que no existía causa penal alguna y que todo obedecía a una campaña de desinformación de la «fachosfera».

El tiempo y el rigor inamovible de la judicatura han terminado destrozando aquella burda maniobra de distracción del sanchismo. La realidad jurídica e institucional es que su propia esposa, María Begoña Gómez Fernández, se encuentra en la actualidad formalmente procesada y con el auto de apertura de juicio oral dictado, sentada de forma definitiva en el banquillo de los acusados frente a un Tribunal con jurado popular por delitos continuados de corrupción en los negocios privados y tráfico de influencias.

El nuevo amago de espantada de Sánchez conocido este viernes obedece en exclusiva al fracaso absoluto de su asalto comunista al mercado inmobiliario de España. La tomormenta parlamentaria es la estación de término de una agresiva cronología de agitación en las calles impulsada de forma instrumental por las terminales de la ultraizquierda: la campaña arrancó con la explotación política del desahucio de María del Carmen Abascal (el falso «Caso Maricarmen»), a la que siguió una manifestación masiva de colectivos radicales movilizados por la plataforma extremista del Sindicato de Inquilinas. La infantería ultraizquierdista instaló con posterioridad una acampada ilegal en la Puerta del Sol de Madrid y sitió el Congreso de los Diputados durante el debate de convalidación, lanzando amenazas directas de una «huelga general» para coaccionar a las Cortes Generales.

Sin embargo, el chantaje callejero descarriló de forma estrepitosa en la votación pública y por llamamiento; una modalidad que el propio PSOE había exigido de manera coactiva a la Mesa del Congreso en su desesperada estrategia de intimidación contra los diputados disidentes. El veredicto a viva voz confirmó la derogación de las normas liberticidas, provocando caras de poema, pánico y absoluta desolación en las bancadas de los Zurdos del PSOE y Sumar ante los aplausos unánimes de la oposición soberana.

La infantería callejera del sanchismo se rebela tras la derrota en el Congreso y amenaza con una «huelga general»

La mayoría absoluta de las Cortes Generales ha fulminado los dos textos legales con los que el sanchismo pretendía expropiar de facto el control patrimonial a los pequeños ahorradores españoles. El primero de ellos, el «Real Decreto-ley 27/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para reforzar la estabilidad de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual», pretendía intervenir de forma totalitaria la propiedad privada imponiendo prórrogas forzosas de dos años en todos los contratos vigentes, prohibiendo de facto los lanzamientos judiciales de los «inquiokupas» ilegales y asfixiando por completo los arrendamientos de temporada o turísticos a través de la coacción policial de la administración.

Por su parte, el segundo texto de ley de vivienda rechazado y derogado por la Cámara baja, el «Real Decreto-ley 26/2026, de 29 de septiembre, por el que se adoptan medidas urgentes para la protección de la función social de la vivienda y la ampliación de la oferta de vivienda asequible», implementaba un agresivo marco de expolio fiscal. La norma confiscatoria de los Zurdos imponía subidas masivas del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a los pisos que el bloque socialista tildara unilateralmente de «desocupados», obligaba de forma ilegal a las promotoras a ceder un 30 % del suelo urbanizable nuevo para proyectos clientelares de la ultraizquierda y abría las puertas a la expropiación temporal del uso de las fincas privadas de los españoles bajo el pretexto ideológico de la «función social». Un atropello patrimonial que ha quedado definitivamente neutralizado en sede parlamentaria tras la histórica votación de este viernes.

Hernández Quero pulveriza los decretos de Sánchez en la tribuna del Congreso

La trituración técnica e ideológica de los reales decretos leyes liberticidas ha tenido como protagonista indiscutible en la tribuna del Congreso de los Diputados al portavoz nacional de Vivienda de Vox y diputado por Granada, Carlos Hernández Quero. En una intervención de extraordinaria brillantez parlamentaria que despertó los aplausos unánimes de las fuerzas patriotas, el parlamentario granadino de Vox desarmó punto por punto la demagogia gubernamental, retratando las medidas del PSOE y de Sumar como una fórmula liberticida destinada exclusivamente a provocar la destrucción del mercado inmobiliario español y a consagrar la desprotección jurídica de los propietarios frente a las mafias de la okupación ilegal.

Hernández Quero pulverizó la retórica sanchista demostrando con datos estadísticos e históricos irrefutables que el intervencionismo coactivo del Estado y el control artificial de los precios del alquiler solo consiguen asfixiar y contraer la oferta residencial, provocando que los pequeños ahorradores retiren en masa sus pisos del mercado por el pánico a sufrir el expolio de la administración o la morosidad impune de los «inquiokupas». El portavoz patriota recordó de forma demoledora que la vulnerabilidad real de las clases populares no se combate vulnerando el derecho constitucional a la propiedad privada de las familias trabajadoras que han levantado el país con su esfuerzo, sino persiguiendo el delito en las calles de España.

El diputado de Vox denunció con dureza que el bloque socialcomunista pretenda camuflar su incapacidad crónica para edificar vivienda social real mediante el uso coactivo del Boletín Oficial del Estado (BOE) para saquear los patrimonios de los españoles. Con una contundencia que dejó sin argumentos a los ministros socialistas en el banco azul, Hernández Quero sentenció que las recetas totalitarias de Sánchez solo han servido para convertir el derecho constitucional a un hogar en una auténtica utopía inalcanzable para las generaciones de jóvenes trabajadores españoles, ratificando el voto negativo e inamovible de Vox para entregar de forma definitiva las normas liberticidas del Gobierno sanchista.

El abismo electoral del 29 de noviembre: Plazos legales y la trampa del sanchismo

La posibilidad real de un adelanto inminente de las elecciones generales fijando las urnas para el domingo 29 de noviembre de 2026 se encuentra estrictamente condicionada por los plazos de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General (LOREG). De acuerdo con el artículo 42 de la normativa electoral española, en supuestos de disolución anticipada de las Cortes Generales, los comicios deben celebrarse obligatoriamente 54 días después de la publicación oficial de la convocatoria. Esto significa matemáticamente que para votar el 29 de noviembre, un Pedro Sánchez acorralado tendría que expedir el real decreto de disolución de las Cámaras este lunes 5 de octubre de 2026, amarrando su inserción en el Boletín Oficial del Estado (BOE) al día siguiente, el martes 6 de octubre.

Un análisis de este dintel cronológico evidencia que la supuesta «reflexión» del autócrata del PSOE constituye una nueva maniobra de simulación y victimismo político destinada exclusivamente a rearmar su debilitado bloque de investidura y frenar el avance de las causas penales de su entorno familiar. En el escenario sociopolítico actual de España, una convocatoria electoral inmediata para el 29 de noviembre resultaría suicida para los intereses de Pedro Sánchez y los Zurdos de Movimiento Sumar. Con sus principales proyectos de ley sobre vivienda tumbados en el Parlamento por la acción contundente de Vox y del resto de la oposición, en minoría absoluta, con sus socios separatistas de Junts y ERC en plena subasta de chantajes bilaterales, y con su esposa desfilando ante los tribunales de justicia como procesada, Sánchez carece por completo de un relato ganador.

Por tanto, los analistas políticos coinciden en que el amago de adelanto de este viernes no persigue abrir las urnas de forma democrática, sino activar de nuevo la factoría de agitación de La Moncloa para culpar a la “derecha y la ultraderecha” del bloqueo legislativo, intentando cohesionar a la izquierda radical antes de que la caída definitiva de los Presupuestos Generales del Estado certifique de forma irremediable el fin de ciclo del sanchismo.