
Madrid (España), miércoles 1 de julio de 2026 (Efe).- Movimiento Sumar atraviesa uno de sus momentos más delicados desde su creación. La formación impulsada en 2023 por la política ferrolana Yolanda Díaz Pérez vive una nueva convulsión interna tras la dimisión de su líder, Lara Hernández García, que abandona todos sus cargos y la militancia después de denunciar una supuesta «campaña de desprestigio» en su contra dentro del partido.
La salida de Hernández se produce además en un momento especialmente simbólico: apenas unos días antes de la asamblea extraordinaria convocada para el 11 de julio, una cita en la que el sector crítico con la actual dirección prevé renovar la cúpula de la organización con una nueva candidatura encabezada por la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez.
La candidatura, al no contar con listas alternativas, tiene prácticamente garantizado el relevo de la dirección, abriendo una nueva etapa en una organización que desde hace meses acumula tensiones, enfrentamientos internos y una pérdida progresiva de referentes políticos.
Una crisis que estalló en junio
El conflicto comenzó a hacerse público a principios de junio, cuando se conoció la dimisión de la secretaria de Organización, Laura Moreno, que abandonó su responsabilidad por sus discrepancias con Hernández.
Moreno cuestionó la gestión de la líder de Movimiento Sumar y señaló que existía una investigación interna por un supuesto caso de acoso laboral a trabajadores. Esa investigación, sin embargo, fue archivada posteriormente al no encontrarse pruebas suficientes contra Hernández.
La propia dirigente decidió comparecer este miércoles para anunciar su salida y denunciar que había sido víctima de una campaña interna destinada a dañar su imagen.
«Por dignidad», según fuentes cercanas a su entorno, Hernández habría optado finalmente por abandonar la formación antes que integrarse en una dirección renovada que ya parecía encaminada a sustituirla.
Relevo preparado desde el sector crítico
Hernández había llegado al liderazgo de Movimiento Sumar en marzo de 2025, cuando fue elegida en la asamblea del partido junto al diputado Carlos Martín, quien también abandonó meses después sus responsabilidades.
Durante las últimas semanas, la posibilidad de una batalla interna abierta parecía cada vez más cercana. Hernández no descartó inicialmente presentar una candidatura alternativa para competir por el control de la organización, pero finalmente decidió retirarse.
Desde el entorno de la futura dirección aseguran que hubo contactos para ofrecerle una posición dentro del nuevo equipo, aunque personas próximas a Hernández consideran que la propuesta llegó demasiado tarde y que aceptar habría supuesto validar un proceso que consideraban injusto.
La nueva dirección contará previsiblemente con figuras relevantes de la organización. Entre ellas estará el ministro de Cultura y actual portavoz de Movimiento Sumar, Ernest Urtasun, aunque todavía no se ha concretado qué responsabilidad asumirá.
En cambio, algunas fuentes apuntan a que diputados como Txema Guijarro o Manuel Lago no formarían parte de la nueva etapa.
Lara Hernández García deja Sumar ante campaña de desprestigio
Cadena de salidas
La dimisión de Hernández se suma a una larga lista de abandonos que han golpeado a Movimiento Sumar desde 2024.
La primera gran crisis llegó tras la renuncia de Yolanda Díaz como coordinadora general de Sumar después de los malos resultados obtenidos por la coalición en las elecciones europeas. Su marcha dejó un vacío de liderazgo difícil de cubrir.
Poco después, el portavoz parlamentario Íñigo Errejón abandonó la política en octubre de 2024 tras las acusaciones de violencia sexual contra él, un episodio que provocó una fuerte conmoción dentro del espacio político progresista.
A esas salidas se añadieron posteriormente las dimisiones de los responsables de Comunicación David Comas y Elizabeth Duval, aumentando la sensación de inestabilidad.
Una refundación bajo presión
La crisis interna coincide con el proceso de refundación de Sumar, la coalición que agrupa a Movimiento Sumar junto a otras fuerzas como Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns.
El futuro del espacio político queda ahora condicionado por la capacidad de la nueva dirección para recomponer la organización, recuperar la cohesión interna y reconstruir una identidad propia después de una etapa marcada por los relevos, las disputas internas y la pérdida de algunas de sus figuras más visibles.
