El día que los «bobos» vuelen será como un apagón nuclear

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FOTOGRAFÍA. BARCELONA (REINO DE ESPAÑA), 12 DE MAYO DE 2024. El presidente del Govern de la Generalitat de Catalunya en funciones y coordinador de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Pere Aragonés García (primer plano), junto al presidente de su formación y golpista indultado dle Procés, Oriol Junqueras Vies, valora la debacle electoral de ERC en las elecciones de este domingo, 12 de mayo de 2024 (12M), en las que la extrema izquierda separatista ERC ha retrocedido 13 escaños, hasta quedarse con 20 diputados, un hundimiento que viene de lejos desde que ERc abrazó el poder y no los deseos separatistas una vez en el poder, desde donde excluyó a sus socios de la mayoría separatista Junts per Catalunya y Candidatura de Unidad Popular (CUP) del Gobierno y de las negociaciones de España con con el sanchismo de Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Efe
FOTOGRAFÍA. BARCELONA (REINO DE ESPAÑA), 12 DE MAYO DE 2024. El presidente del Govern de la Generalitat de Catalunya en funciones y coordinador de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Pere Aragonés García (primer plano), junto al presidente de su formación y golpista indultado dle Procés, Oriol Junqueras Vies, valora la debacle electoral de ERC en las elecciones de este domingo, 12 de mayo de 2024 (12M), en las que la extrema izquierda separatista ERC ha retrocedido 13 escaños, hasta quedarse con 20 diputados, un hundimiento que viene de lejos desde que ERc abrazó el poder y no los deseos separatistas una vez en el poder, desde donde excluyó a sus socios de la mayoría separatista Junts per Catalunya y Candidatura de Unidad Popular (CUP) del Gobierno y de las negociaciones de España con con el sanchismo de Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Efe

Madrid (Reino de España), domingo 19 de mayo de 2024 (Luis Torres Piñar).- El día que los «bobos» vuelen será como un apagón nuclear. Hay al menos dos millones de residentes en Cataluña, entre autóctonos y foráneos, que tendrían que hacerse examinar por un psiquiatra o mejor aún por un antropólogo. No, sí, pretendo criticar los votos obtenidos por las tres primeras fuerzas elegidas en las pasadas elecciones catalanas y por ende a quienes les han votado.
¿En primer lugar, me pregunto cómo es posible que alguien que se tenga por coherente pueda votar al líder de un partido político —PSC/PSOE— que está siendo investigado por el infame delito de apropiarse varios millones de euros con las mascarillas? Os recuerdo que eran aquellas que se suponía debían protegernos saludablemente, durante la «plandemia». Y eso conociendo, además, su nefasto paso por el ministerio de Sanidad. Para que no existan dudas, me refiero a Salvador Illa Toca y a sus «sanchinas».

¿En segundo lugar, cómo se puede votar al insurrecto? Ese mentecato huido, que no exiliado, habiendo dejado a sus correligionarios esperándole a que apareciera con las «tablas» de la salvación mientras él, camino a una vida palaciega a mil kilómetros de distancia, pagada también por quienes al menos tenemos derecho de verlo ante un Tribunal para responder por sus fechorías. Para que no existan dudas, me refiero a Carlos Puigdemont Casamance;y a sus «sanchinas».

Y, en tercer lugar, no podía faltar el voto a los de ERC. Los dirigentes de ese partido han gobernado mal, mandado la región, líder en delincuencia, inseguridad, paro, creación de empleo, despilfarro económico, a la cola en educación, sequía. Para que no existan dudas, me refiero a Pedro Aragonés García y a sus «sanchinas». Pero, además, entre estos tres malhadados partidos, han gobernado Cataluña durante los últimos cuarenta años. Y hay algo más de dos millones de ciudadanos que continúan confiando en ellos, premiándoles para que sigan expoliando lo que queda en la quebrada caja de la Generalidad de Cataluña. Han dilapidado en apenas once años más de 100.000 millones de los fondos del FLA (Fondo de Liquidez Autonómico). ¿No se sabe en beneficio de quién? ¿Pero de los ciudadanos? No. ¿De las infraestructuras regionales? Tampoco. ¿En sanidad? Menos. ¿Entonces dónde está esa nada desdeñable cantidad de miles de millones? No importa, como dijo un día esa «insigne» exvicepresidente y exministra de economía Carmen Calvo Poyato, «…El dinero público no es de nadie». Será que no es de los ciudadanos porque lo manejan ellos, los políticos.

¿Cómo se puede ser tan «bobo»?

Lo malo es que estos cenutrios votantes nos arrastran a todos los demás, que no es que votemos bien o mal, pero al menos, con nuestros votos desautorizamos a quienes tan solo miran por su espurio beneficio. ¿Qué más debe suceder en Cataluña, en España, para que se exija un voto responsable? ¿O mejor aún cuándo despertaremos los españoles del letargo democrático? España está gobernada por unos sátrapas, que sólo miran por su interés. Y así será hasta que los españoles digamos que: ¡Señores, Señoras y Señoros se terminó el mamoneo. ¡A la puta calle!

Ahí lo dejo.

Luis Torres Piñar