
Madrid, martes 13 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo y EFE). Una pavorosa ramificación judicial destapa la violencia institucional e intimidatoria presuntamente ejercida desde los entornos de poder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) contra la independencia judicial en España. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, instructor del denominado caso Leire (también conocido en los ambientes políticos como el caso fontanera o caso cloacas del PSOE), ha imputado formalmente al exjuez José Luis Sáenz de Tejada. El magistrado le atribuye los presuntos delitos de organización criminal, calumnias, coacciones y contra la integridad moral, dentro de la pieza que investiga las maniobras mafiosas orquestadas para hostigar, presionar y «neutralizar» a la magistrada de Badajoz, Beatriz Biedma, instructora de la causa por la que David Sánchez Pérez-Castejón (hermano del presidente del Gobierno) acabó siendo condenado.
En un auto al que ha tenido acceso EFE, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional ha fijado la declaración de Sáenz de Tejada para el próximo 28 de octubre de 2026 a las 10:30 horas. Ese mismo día, Pedraz ha citado a declarar en calidad de testigo a Raúl Montaño, abogado de Cintia Carolina Rocho Leal, alias «la Celsa». Esta mujer es una conocida integrante de un clan del narcotráfico de Badajoz con la que la red de fontanería de Ferraz contactó presuntamente con el objetivo explícito de sembrar un clima de terror en torno a la instructora.
Un reclutamiento movido por la animadversión y la venganza
La decisión del juez Santiago Pedraz se ha precipitado tras la contundente declaración efectuada la semana pasada por la propia Beatriz Biedma, quien compareció en sede judicial relatando la profunda «angustia» e incomodidad que sufrió al percibir que tanto ella como sus hijas menores estaban siendo sometidas a vigilancias y seguimientos en los alrededores de su centro escolar. La defensa de la magistrada perjudicada presentó este martes un escrito considerando «nuclear» la imputación de Sáenz de Tejada, sosteniendo que la exmilitante socialista María Leire Díez Castro lo reclutó de forma directa aprovechando el profundo resentimiento y la «animadversión» que el exjuez profesaba contra Biedma.
El origen de este encono personal se remonta al momento en que Beatriz Biedma tuvo que sustituir a la instructora de una denuncia por violencia de género contra Sáenz de Tejada, un procedimiento penal que se saldó con la condena en firme del exmagistrado a 33 meses de prisión por maltrato psicológico habitual y su consiguiente expulsión fulminante de la carrera judicial. Utilizando esta sed de venganza, la trama de las cloacas del PSOE instrumentalizó al exjuez para que denunciara sistemáticamente a la magistrada, intentara recusarla de la causa contra el hermano de Pedro Sánchez y difundiera masivamente vídeos injuriosos a través de su canal de YouTube Magistrado Anticorrupción TV, tildándola de «cobarde» y «cínica» para erosionar su credibilidad pública.
El plan de las cañerías de Ferraz: «Es un puto grano en el culo y hay que eliminarla»
Las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sitúan el punto de partida de la operación criminal en agosto de 2024, durante unos encuentros celebrados en Tarifa en los que se diseñó la estrategia para dinamitar los procesos por corrupción que afectaban al entorno del presidente del Gobierno. La trama del caso Leire, presuntamente capitaneada en la cúspide por el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y ejecutada sobre el terreno por Leire Díez, pretendía reventar la acción de la justicia recurriendo a métodos propios de las peores mafias organizadas. La operación dio un vuelco periférico espeluznante al descubrirse en la agenda manuscrita de la fontanera de Ferraz una anotación letal fechada el 25 de marzo de 2025: «Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano».
De acuerdo con el informe de la UCO que obra en el sumario, el exjuez Sáenz de Tejada contactó con el clan de narcotraficantes de «Los Rochos» para ejecutar las directrices de la cúpula socialista. El testimonio incriminatorio de Cintia Rocho desveló que el imputado se refirió a Beatriz Biedma en términos inequívocamente amenazantes: «Me dijo que la jueza era un puto grano en el culo y que había que eliminarla», añadiendo una inquietante advertencia mafiosa: «A palos aprende el burro». La acusación popular ejercida por agrupaciones civiles y partidos patriotas exige ya que la causa penal esclarezca los nexos directos de esta red con la dirección nacional del PSOE, en una causa contundente que demuestra el uso de las cañerías del Estado para asaltar la separación de poderes en España.
