La terrorista callejera separatista Tamara Carrasco que dio directrices para bloquear Cataluña niega los hechos ante el Tribunal

FOTOGRAFÍA. (ESPAÑA), 28.09.2020. La líder de los Comités de Defensa de la República Catalana (CDR), la terrorista callejera que se hace llamar Tamara Carrasco. Efe

Lasvocesdelpueblo y Agencias – La líder de los Comités de Defensa de la República Catalana (CDR), la terrorista callejera que se hace llamar Tamara Carrasco, ha negado este lunes ante el tribunal haber incitado o haber dado “directrices” para cometer desórdenes públicos alegando que se limitó a transmitir en un grupo privado de whatsapp el contenido de una asamblea, y ha afirmado ser “objeto de una operación de España” y de un “escarnio”. Madrid (España), martes 29 de septiembre de 2020.

En la sala de lo Penal número 25 se ha celebrado hoy, lunes 28 de septiembre de 2020, el juicio contra esta joven activista, para la que el fiscal pide siete meses de prisión, acusada de un delito de incitación de desórdenes públicos al “impartir directrices” sobre los cortes de carreteras y otras acciones reivindicativas que los CDR llevaron a cabo durante la Semana Santa de 2018.

Carrasco fue detenida en abril de 2018 por orden de la Audiencia Nacional acusada de los delitos de terrorismo, rebelión y sedición, y le impuso la prohibición de salir de su localidad, Viladecans (Barcelona), donde permaneció catorce meses confinada, si bien finalmente remitió este caso a la justicia ordinaria tras descartar el delito de terrorismo.

En su escrito de acusación, el Ministerio Público sostiene que las “consignas lanzadas” por la acusada fueron el motor para que “una multitud indeterminada de personas”, entre el 26 y el 27 de marzo de 2018, perpetrara actos “para impedir la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y perturbar la convivencia y el normal desarrollo de la vida de las personas”.

En su declaración de este lunes ante el tribunal, Carrasco ha rechazado la principal prueba aportada por el fiscal para acusarla de incitar a desórdenes públicos, un audio de 5 minutos y 41 segundos:

“Era una conversación privada de mi teléfono móvil” que iba “dirigida a un grupo de personas” de watshap en el que “traspasaba la información de una asamblea abierta” de los CDR, pero “yo no di directrices” para materializar desórdenes públicos, ha explicado la activista durante el juicio.

Carrasco ha negado, además, haber participado en actos violentos o de sabotaje y, preguntada por el fiscal si era consciente de que se podía “alterar la paz ciudadana” a raíz de ese mensaje de audio ha contestado: “La verdad que no”, y ha agregado que “nunca” ha participado en actos violentos o de sabotaje.

En su turno final de palabra antes de concluir el juicio, la joven activista ha denunciado ser “objeto de una operación de Estado con un relato de violencia que no ha existido” y haber sufrido un “linchamiento público”.

“He pasado -de estar acusada- de terrorismo a desórdenes públicos. Estoy aquí por lo que soy y por lo que pienso”, ha agregado Carrasco en su alegado final, por lo que se ha declarado inocente de los cargos que se le imputan.

“He pagado un precio personal altísimo. Esto no es justicia, es escarmiento”, ha concluido.

Durante el juicio han declarado también el agente instructor del caso de la Guardia Civil así como dos peritos, que no han sabido concretar cuál fue el origen de la fuente de ese mensaje de audio o cómo lo consiguieron, y que es la principal prueba del Ministerio Público sobre la que se sustenta la acusación contra Carrasco.

Estos testimonios propuestos por el fiscal se han limitado a declarar que era un mensaje audio “notorio” que circulaba en redes sociales y en internet, de donde lo cogieron para su investigación.

El agente instructor ha relatado que en ese mensaje de audio se detallaban una serie de acciones de los CDR de las que hubo una “correspondencia prácticamente absoluta por no decir total” con lo que sucedió en días posteriores, tanto en los hechos como en el modus operandi: El mensaje de audio es un “guión de lo que sucede después” para “causar la mayor perturbación posible”, ha subrayado.

Según este testigo, no se trató de acciones “espontáneas” sino “planificadas” con una “organización detrás”.

Por contra, los testigos propuestos por la defensa, expertos en los CDR, han afirmado que estos no disponen de una estructura, de unos mandos o de una dirección, puesto que se trata de un movimiento asambleario y no de una organización.

En sus conclusiones finales, el fiscal ha considerado probado que esta miembro de los CDR dio “directrices” para “actos de sabotaje” que, finalmente, “se llevaron a cabo”, ya que en su parecer en ese mensaje de audio “habla en primera persona”, de manera que fue “absolutamente corresponsable de las acciones anunciadas”

“En ningún caso la acusamos por ser CDR, no tenemos nada en contra. No acusamos por ideas políticas, acusamos por hechos”, ha esgrimido el Ministerio Público en su alegación final.

En cambio, Benet Salellas, abogado de Carrasco, ha sostenido que en ese mensaje de audio la joven habla en todo momento en tercera persona comenzando con un “a ver, os cuento”, en referencia a la asamblea de los CDR.

Salellas ha incidido en que ese mensaje de audio era privado y no público, por lo que ha cuestionado que se aporte como prueba, y ha cuestionado además la investigación del mismo puesto que los agentes de la Guardia Civil no han aclarado durante el juicio cómo, cuándo y dónde lo obtuvieron: “Hay una sospecha sobre la legalidad de esta prueba”, ha argumentado el letrado de la joven.

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