
Barcelona (España), jueves 4 de junio de 2026 (Lasvocesdlepueblo).- Visita papal a España | Carta pdf al santo padre León XIV (Robert Francis Prevost).
Al santo padre,
Santidad, Los abajo firmantes, todos ellos ciudadanos de Cataluña, nos dirigimos respetuosamente a vuestra Santidad con ocasión de su anunciado viaje apostólico a Barcelona y, de modo singular, a la Basílica de la Sagrada Familia, templo universalmente reconocido como una de las más altas expresiones espirituales, artísticas y culturales de nuestra ciudad.
Lo hacemos desde el mayor respeto a la misión pastoral del Sucesor de Pedro y desde el sincero deseo de que dicha visita constituya un signo de comunión, concordia y esperanza para todos los fieles y ciudadanos. Nuestra petición nace de una voluntad de inclusión, de respeto a la realidad social de Cataluña y de fidelidad al carácter universal de la Iglesia.
Cataluña es una sociedad plural, compleja y profundamente diversa, tanto en su composición humana como en su realidad lingüística y cultural. En ella conviven, desde hace generaciones, ciudadanos que tienen el catalán como lengua propia y habitual, ciudadanos que tienen el castellano como lengua materna y de uso ordinario, y muchos otros que participan de ambas lenguas con naturalidad.
Esta convivencia lingüística forma parte esencial de la realidad viva de Cataluña y no puede ser reducida a una visión uniforme o excluyente. La pluralidad de lenguas, afectos y pertenencias no debiera ser motivo de división, sino expresión de una sociedad abierta en la que todos sus ciudadanos puedan sentirse reconocidos.
En la ciudad de Barcelona, en particular, el castellano constituye para una parte muy mayoritaria de sus habitantes la lengua materna, familiar o de uso social habitual. Es, además, una lengua común compartida por personas de muy diversos orígenes, procedencias y trayectorias vitales, y forma parte inseparable de la vida cotidiana de nuestra ciudad.
Por ello, el castellano no es en Cataluña una lengua ajena, externa o secundaria, sino una lengua plenamente arraigada en la vida de millones de ciudadanos catalanes. Omitir esta realidad supondría desconocer una parte esencial de la identidad contemporánea de Barcelona y de Cataluña.
Desde esta realidad, solicitamos respetuosamente que, durante los actos públicos de su visita apostólica a Barcelona, Vuestra Santidad tenga a bien utilizar también la lengua castellana, junto con el catalán y las demás lenguas que estime oportunas.
Tal gesto permitiría que un número muy amplio de fieles y ciudadanos pudiera recibir de forma directa, cercana y comprensible sus palabras de fe, consuelo y fraternidad. Sería, además, una muestra de atención pastoral hacia quienes viven y sienten el castellano como lengua propia, sin que ello implique menosprecio alguno hacia el catalán ni hacia la riqueza cultural de Cataluña.
La Iglesia Católica, por su propia naturaleza universal, ha sabido dirigirse siempre a los pueblos en lenguas que les resultaran próximas y comprensibles. Esa vocación de universalidad no niega las identidades particulares, sino que las acoge y las eleva en un horizonte común de comunión.
En ese sentido, el uso del castellano en Barcelona no excluiría ni desplazaría al catalán, sino que reflejaría con mayor fidelidad la pluralidad real de la sociedad catalana. La presencia de ambas lenguas sería un signo sereno de reconocimiento, equilibrio y cercanía hacia el conjunto de los ciudadanos.
Nos preocupa, Santidad, que determinados sectores políticos pretendan condicionar el desarrollo de su visita presentando Cataluña como una comunidad lingüísticamente homogénea y promoviendo que en los actos públicos se utilice exclusivamente el catalán.
Consideramos que tal planteamiento no responde a la realidad social de Barcelona ni al principio de acogida que debe presidir un acontecimiento eclesial de esta naturaleza. Cataluña no pertenece en exclusiva a ninguna sensibilidad ideológica, nacional o lingüística, sino a todos sus ciudadanos por igual.
Asimismo, creemos que una visita apostólica de Vuestra Santidad no debe quedar sometida a presiones partidistas ni ser utilizada para reforzar estrategias de confrontación identitaria. La presencia del Papa entre nosotros debe ser ocasión de encuentro, no de exclusión; de reconciliación, no de apropiación política; de apertura a todos, no de confirmación de una sola sensibilidad ideológica o nacionalista.
Por ello, rogamos humildemente a Vuestra Santidad que no atienda a quienes pretenden convertir la cuestión lingüística en un instrumento de división o de invisibilización de una parte muy importante de la sociedad catalana. Millones de catalanes vivimos el castellano como lengua propia, natural y cotidiana, con pleno respeto al catalán y a todas las expresiones legítimas de nuestra realidad cultural.
La Basílica de la Sagrada Familia, por su dimensión espiritual y universal, pertenece simbólicamente no sólo a Barcelona, sino al conjunto de la Iglesia y, en cierto modo, a la humanidad entera. En ese marco, el uso del castellano tendría un valor pastoral especialmente significativo, tanto para los fieles de Cataluña como para los millones de católicos hispanohablantes que verán en su visita un acontecimiento de profunda relevancia espiritual.
Nuestra petición nace, por tanto, de un deseo de inclusión y de fidelidad a la realidad social de nuestra tierra. No pedimos privilegio alguno, sino reconocimiento; no solicitamos exclusividad, sino presencia; no reclamamos una confrontación entre lenguas, sino que se evite que una de ellas, hablada ordinariamente por la mayoría de los barceloneses, sea omitida por razones ajenas al bien pastoral de los fieles.
Santidad, confiamos en que su palabra, siempre orientada a la fraternidad y al encuentro, pueda llegar sin barreras innecesarias a todos los ciudadanos de Cataluña. Estamos convencidos de que la presencia del castellano en su viaje apostólico sería recibida por muchos catalanes como un signo de cercanía, respeto y comprensión hacia una realidad que con frecuencia ha sido indebidamente silenciada o politizada.
Con el mayor respeto filial, agradecemos a Vuestra Santidad la atención prestada a esta solicitud y elevamos nuestras oraciones por el fruto espiritual de su visita a Barcelona. Que su presencia entre nosotros contribuya a fortalecer la concordia, la convivencia y el reconocimiento mutuo entre todos los ciudadanos de Cataluña.
La presente carta es suscrita por los abajo firmantes, todos ellos ciudadanos de Cataluña.
En Barcelona, a 3 de junio de 2026
Asociación Convivencia Cívica Catalana
