El filósofo Sabater desde Cataluña: “Nos quieren volver al Franquismo aunque sea un «Franquismo de izquierda»”

.”Una Constitución, en cierta forma, es librarnos de los lobos”. “Hay lobos que buscan el separatismo; hay lobos que tratan de hacer que los delitos se amnistíen en casi antes de dictar la sentencia que los condena; hay lobos que tratan de cambiar la Memoria Histórica, de cambiar la Historia y contar la de tal manera que favorezca a los que precisamente van a atacar a las orejas y no a los que defienden”

FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 06.12.2021. La Resistencia catalana ha celebrado el 43 Aniversario de la Constitución Española este lunes en la sede de su entidad en Cataluña, Plataforma Cataluña Suma por España, de calle Pau Claris, número 115, con protagonista el profesor de Filosofía y escritor Fernando Fernández-Savater Martín, conocido como Fernando Savater. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Redacción.- Barcelona (España), lunes 6 de diciembre de 2021. “Claro, evidentemente, esto exige evitar el hecho de que los cambios, que pueda ver (en una reforma de la Constitución Española de 1978), puede haber cambios… un cambio en todos los lamentos, pues, puede tener algún cambio siempre que no se pierda la esencia de su reglamento”. “Cuando se plantean una serie de modificaciones de la Constitución Española, que en el fondo nos van a retrotraer a el periodo Preconstitucional, cuando lo que se está planteando son objeciones de fondo de la Constitución, que nos llevarían al periodo Preconstitucional, hay que recordar que los que nos quieren llevar al periodo Preconstitucional nos quieren volver al Franquismo aunque sea un Franquismo de izquierda, pero es el Franquismo otra vez”. Así manifestó este lunes el escrito y filósofo Fernando Fernández-Savater Martín, conocido como Fernando Savater, invitado de honor de los catalanes, durante su intervención en la «Manifestación-Conferencia» de la Resistencia catalana frente al separatismo, con el motivo del 43 Aniversario de la Constitución Española de 1978, en la sede de la entidad de la disidencia catalana Plataforma Cataluña Suma por España, de calle Pau Claris, número 115 ciudad de Barcelona.

Subrayó también que: “Una Constitución, en cierta forma, es librarnos de los lobos”. “Hay lobos que buscan el separatismo; hay lobos que tratan de hacer que los delitos se amnistíen en casi antes de dictar la sentencia que los condena; hay lobos que tratan de cambiar la Memoria Histórica, de cambiar la Historia y contar la de tal manera que favorezca a los que precisamente van a atacar a las orejas y no a los que defienden”.

“Entonces, contra esos lobos es contra quienes va la Constitución Española”. “Yo creo que tenemos que apoyar a todos los que no quieren dejar a los lobos sueltos; a los que no quieren dejar a los lobos campar por sus respetos, a los que queremos que los lobos estén sometidos a una legalidad o expulsados de nuestro campo y no sean una amenaza para nosotros”, añadió.

Palabras íntegras de Sabater 

Queridas amigas, queridos amigos. Bueno, en primer lugar, soy yo el que está muy agradecido de que me hayáis dado esta oportunidad de celebrar con vosotros el día de la Constitución; efectivamente, aquí el Ayuntamiento (de Barcelona, que gobierna la alcaldesa Ada Colau Ballano -Podemos (los Comunes)-) no ha mostrado mucho entusiasmo por esta celebración. Las quejas son muy justificadas, pero no quiero deciros nada de donde yo vengo (Comunidad autónoma del País Vasco): O sea, es que ni se nos ocurre pedirle a ningún alcalde (de la Comunidad autónoma del País Vasco)… tenemos miedo a acercarnos al alcalde para decirle que celebre la Constitución Española.

De modo que estamos (todos los españoles) en una pandemia (hispanófoba), como decimos, pero estamos en una pandemia anticonstitucional también metida en el país; tenemos nuestra propia pandemia anticonstitucional; una pandemia que, de alguna forma, reforzada por una serie de lecturas de la Constitución que la van modificando sin modificar la oficialmente. O sea, la Constitución va transformándose gracias a una serie de visiones de Tribunales y de aplicaciones que van cambiando la Constitución, que ya… si se dice, por ejemplo, en la Constitución que la lengua española/castellano es la lengua general del país común, común de un país; es decir, en una Democracia Parlamentaria tenemos una lengua común es fundamental (el español/castellano). Entonces, (el español/castellano) es la lengua común del país y todo el mundo tiene el deber de conocerla y el derecho a utilizarla y sin embargo tenemos que conformarnos con el 25 % de clase en la Educación —Referencia: El Tribunal Supremo rechaza, en una sentencia firme, el recurso de casación de la Consejería de Educación del Gobierno de la Generalidad de Cataluña contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga al Gobierno de la Generalidad de Cataluña a garantiza y hacer cumplir el 25 % de clase en español/castellano en todas las aulas de la escuela pública de la Comunidad autónoma de Cataluña— y todavía ya nos dicen (desde el Gobierno de la Generalidad de Cataluña) que tampoco se va a aplicar ese 25 %.

Entonces, claro, el problema no es modificar la Constitución. El problema es cómo hacemos para cumplirla; cómo hacemos para cumplir la Constitución. En la Constitución dice que «los partidos políticos no podrán ser contrarios a la ley fundamental del país» y sin embargo aquí tenemos partidos políticos que son contrarios a la ley fundamental del país —Referencia: todos los partidos separatistas, filoetarras y comunistas: ERC, BNG, Compromís, JxCat, CUP, PNV, EH Bildu, más de la mitad de Podemos y cerca de la mitad del PSC (PSOE Cataluña y País Vasco)—. Entonces, verdaderamente, el problema auténtico no es esas tontearías que dicen (desde el PSC y Podemos) de adaptarlo para que no se pierde el contacto con la gente, para que la gente no se decepcione. La gente se decepciona porque no se aplica la Constitución Española y no porque no se la haya cambiado o modificarla para para que los que no quieren aplicarla se queden contentos. Pero, claro, todos los planes y todos los proyectos de cambiar la Constitución española es para que el que no quiere la Constitución del 1978 la pueda aceptar. No de cambiar la Constitución de tal manera que se aplique y que los que queremos la Constitución podamos sentirnos orgullosos de ella sino que los que no la quieren se queden contentos porque ya la han modificado de tal manera que al final, como no la reconocerán ni la madre que la parió -según frase célebre- pues, entonces ya podrá ser aceptada por todo.

Bueno. Yo creo que el hecho de que de que veamos como normal el que lo importante para toda España, es decir, como es Cataluña, como es el País Vasco (entre otras Comunidades autónomas), que ya sea normal el hecho de que la Constitución Española, no solamente que no se celebre sino que cuando se celebre, se manda ejemplares… Que eso ya lo aceptamos como algo normal. Como algo que, bueno, «es inevitable. ¿Qué vamos a hacer? Son cosas que pasan». O que cuando haya una sentencia (de los Tribunales) que tímidamente trate de hacer cumplir un Artículo de la Constitución Española, como es el referente a la lengua común (el español/castellano) en una cantidad mínima del 25 % de clase en español/castellano -que no se sabe porque no puede ser 24 % o 28 % pero bueno, el 25 % (dicen el Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña)- eso parece que ya es una atrevimiento que ya hay gente y medios de comunicación que protestan porque (a su juicio) ya se está judicializando excesivamente la Educación. Como si digamos la Educación sin judicializarla funcionara abiertamente y cada cual pudiera ser libre la aceptarla o no aceptar en la lengua para los estudios o para la relación con las autoridades etcétera, etcétera.

La Constitución, la idea central de la Constitución Española —aparte de un de una serie de normas que son el reglamento gracias al cual podemos defenderlos, o sea, en general, se suele decir que las leyes son lo que defiende a la sociedad contra los caprichos o los abusos de los individuos— pero la Constitución es la que defiende al individuo contra los caprichos o los abusos de poder. Es decir, gracias a que existe una Constitución, podemos decir: «Mire, en eso, usted no tiene derecho a hacerlo». Entonces, la Constitución es la que defiende a cada uno de los ciudadanos respecto al abuso de lo común mientras que las leyes pues son las que defiendes lo común frente al abuso de los ciudadanos. Una cosa, perdonen en la obviedad, pero creo que estas cosas conviene de vez en cuando recordarlas.

FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 06.12.2021. La Resistencia catalana ha celebrado el 43 Aniversario de la Constitución Española este lunes en la sede de su entidad en Cataluña, Plataforma Cataluña Suma por España, de calle Pau Claris, número 115, con protagonista el profesor de Filosofía y escritor Fernando Fernández-Savater Martín, conocido como Fernando Savater. El presidente de Plataforma Cataluña Suma por España, Javier Megino (2º i). Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

El sentido de la Constitución es expresar que los españoles, los ciudadanos españoles, somos los dueños del país; que el país es una propiedad política de los ciudadanos que lo constituyen. Es decir, no somos los ciudadanos los que somos propiedad del Gobierno del Estado, que declara el estado de alarma cuando le guste o cuando no le guste. No; nosotros no somos la propiedad del Estado (del Gobierno). El Estado, el país, este país en el que vivimos, de una punta la otra, o sea, da igual que estemos en Cataluña o en Lugo o en Tarifa o en Algeciras, todo el país es propiedad nuestra, por igual. Es decir, aquí están, supongo, mayoristamente ciudadanos catalanes, pero que son también los dueños de Badajoz o del resto del país y lo mismo cuando pregunten: «¿qué van a pensar los catalanes?». Bueno, pues, todos somos los catalanes… cuando pensemos las cosas en común del país como todos somos madrileños y de todos somos extremeño.

Es decir, la Constitución lo que nos hace a todos es ciudadanos de un país de una punta a otra, no regiones; no no somos siervos de la gleba que estamos pegados a la tierra que solo donde ponemos los pies podemos decidir. Somos dueños de todo un estado de derecho porque la ciudadanía es un concepto abstracto, es un concepto político no es una descripción fisiológica del que ha nacido allí como los arbustos no. En la primera democracia, por ejemplo, los atenienses nunca decían «Atenas» (Grecia). O sea, si ustedes leen los textos de (…), los textos clásicos, los atenienses siempre decían eso: «Nosotros los atenienses». No «Atenas». Hasta tal punto que cuando el Rey persa empezó la guerra, la invasión, y quedó claro que quería conquistar Atenas, pues los atenienses hicieron una reunión (…) y decidieron… nos llevamos a Atenas a otra parte porque si estos señores se empeñan a quedarse con esto, pues entonces vámonos nosotros porque nosotros somos «Atenas»; vamos nosotros a otro sitio y que nos dejan en paz que se quede con el con el Partenón si le gusta tanto. Nosotros vamos a otro lado.

Bueno, esta idea es un poco es la que debería ser el privilegio de los ciudadanos. Los ciudadanos, nosotros somos los dueños de España. O sea, no un sentido retórico ni un sentido de exaltación sino simplemente que el país somos nosotros. Los dueños del país, de todo el país, no una parte… un terruño, no de una genealogía sino ciudadano de todo el país somos nosotros. Y eso es lo que dice la Constitución Española. La Constitución, lo que dice es que el país pertenece a los ciudadanos. Y que los ciudadanos somos los dueños legales políticos dle país.

Claro, evidentemente, esto exige evitar el hecho de que los cambios, que pueda ver (en una reforma de la Constitución Española de 1978), puede haber cambios… un cambio en todos los lamentos, pues, puede tener algún cambio siempre que no se pierda la esencia de su reglamento. Cuando se plantean una serie de modificaciones de la Constitución Española, que en el fondo nos van a retrotraer a el periodo Preconstitucional, cuando lo que se está planteando son objeciones de fondo de la Constitución, que nos llevarían al periodo Preconstitucional, hay que recordar que los que nos quieren llevar al periodo Preconstitucional nos quieren volver al Franquismo aunque sea un Franquismo de izquierda, pero es el Franquismo otra vez. O sea, ese es el periodo Preconstitucional. Lo que había antes de la Constitución no era el paraíso, era el Franquismo. Y cuando se quiere llevarnos al principio, vamos a empezar otra vez, quiere decir que esos son los que están resucitando a Franco (Francisco Franco Bahamonde) y luego lo pasean de un lado para otro. Esos son los que resucitaron a Franco, un totalitarismo de izquierda, pero que es lo mismo que el Franquismo.

FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 06.12.2021. La Resistencia catalana ha celebrado el 43 Aniversario de la Constitución Española este lunes en la sede de su entidad en Cataluña, Plataforma Cataluña Suma por España, de calle Pau Claris, número 115, con protagonista el profesor de Filosofía y escritor Fernando Fernández-Savater Martín, conocido como Fernando Savater. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Por lo tanto, el hecho de que haya personas que quieren vengar agravios de los cuales solo han oído hablar, pero no se ha experimentado nunca personalmente o que o reparar injusticias de las cuales les han hecho a la familia, pero que ellos no han podido verificar por sí mismo, en el fondo los que no han llegado a tiempo para (votar) la Constitución, afortunadamente gracias… tenemos. Claro, hay gente que dicen «yo no la vote». Y menos mal. Es decir, si llega a haber mucha gente como usted no hubiéramos tenido una Constitución nunca. Gracias a Dios llegaron tarde para arreglarla.

Yo creo que eso, y sobre todo, conviene saber que es imprescindible que tengamos un Gobierno convencido de estas mismas verdades constitucionales. Celebro muchísimo que (el presidente de Gobierno), Pedro Sánchez Pérez Castejón, ya tenga la Constitución Española como hoja de ruta y ahora lo que hace falta es ver qué es lo que va a hacer para aplicar la hoja de ruta. Claro, yo también tengo en casa un mapa de Indochina, pero no he ido nunca. No creo que por mucho que tenga el mapa me va a… solo a un sitio. Habrá que hacer algo para que de verdad esa hoja de ruta se ponga a recorrer. Creo que es el momento… O si no, creo que es el momento que plateamos seriamente que tenemos que tener un Gobierno que de alguna forma se tome en serio la Constitución Española. Porque es la forma que esté al servicio de los ciudadanos.

El Gobierno tiene que ser constitucional no simplemente como una especie de precepto legalista sino porque es la única forma de que los ciudadanos tenemos que saber qué vas a nuestro favor y no contra. O sea, si el Gobierno no es constitucional, si el Gobierno cree que la Constitución es algo se puede quitar o por y que da lo mismo creerse nada que no creérsela, entonces, claro, los ciudadanos estamos perdidos. La única forma que tenemos de que el Gobierno no sea una tiranía sino que el Gobierno sea nuestro; o sea nuestro representante, es decir, ellos de la Constitución por… contra quién quiera cambiarla, eso es imprescindible para que para que estemos tranquilos, no. No que se cumplan unos preceptos, no; sino para que podamos estar tranquilos como ciudadanos. Y eso la reclamación que deberíamos todos hacer aprovechar el Día de la Constitución.

Miren, ahora parece que haya una nueva Disposición legal que va a perseguir la caza de los lobos, no. Bueno, me gustan mucho los lobos. Yo soy muy partidario de los lobos, pero claro, yo no he visto nunca a un lobo así por la calle y por lo tanto tampoco cuenta mucho mi opinión, pero en fin, las personas que viven en el campo, que tienen rebaños, etc., tendrán luego una cierta antipatía mayor que nosotros que vivimos en la ciudad.

Bueno, una Constitución, en cierta forma, es librarnos de los lobos. Hay lobos que buscan el separatismo; hay lobos que tratan de hacer que los delitos se amnistíen en casi antes de dictar la sentencia que los condena; hay lobos que tratan de cambiar la Memoria Histórica, de cambiar la Historia y contar la de tal manera que favorezca a los que precisamente van a atacar a las orejas y no a los que defienden. Entonces, contra esos lobos es contra quienes va la Constitución Española. Yo creo que tenemos que apoyar a todos los que no quieren dejar a los lobos sueltos; a los que no quieren dejar a los lobos campar por sus respetos, a los que queremos que los lobos estén sometidos a una legalidad o expulsados de nuestro campo y no sean una amenaza para nosotros.

Y eso hay que hacerlo en Cataluña, por supuesto, y el País Vasco y en todas partes porque sino en los sitios… quizá en sitios como Cataluña o el País Vasco apreciamos más la Constitución porque precisamente sabemos hasta qué punto es imprescindible. Hay lugares en que dicen… bueno, bueno, la Constitución es una cosa y tal… Nosotros (los catalanes y vascos) sabemos que la Constitución es importante. Nosotros sabemos (los catalanes y vascos) hasta qué punto es importante que las autoridades de algún lugar se atengan al Reglamento que protege a los ciudadanos. sabemos hasta qué punto es importante exigir que queremos vivir bajo autoridades, pero que esas autoridades estén a la vez bajo la Constitución. Que no queremos autoridades fuera de la Constitución porque no perjudican, porque nos ponen en peligro, porque nos roban nuestra ciudadanía, nos roban, digamos, el capital político que tenemos. Y eso es lo que nos retrotrae en la época del Franquismo. Es una dictadura.

Una dictadura es robar a los ciudadanos sus derechos políticos. El dictador lo que hace es robar a los ciudadanos sus derechos políticos y dejarle sin derechos políticos. A veces con buena señal: «usted déjemelo a mí yo lo (arreglo). Usted vaya a jugar, vaya a divertirse y yo lo resuelvo; yo organizo…». Bueno pues, lo que se está proponiendo es un poco lo mismo (que en dictadura). Si quitamos la Constitución, si la Constitución se convierte en papeles mojados, una cosa que da lo mismo que diga una norma que otra, lo que estaríamos haciendo es simplemente quitarnos los derechos, nuestros derechos de ciudadanos; transformarnos en una cosa que no es la ciudadanía: unos masáis —un pueblo, estimado en unas 880 000 personas, que vive en Kenia (África) meridional y en Tanzania septentrional— o que somos una especie de zombis políticos, no sé; que tenemos que obedecer a los que saben más que nosotros, a los que no les dejan saber más de lo que los convienen.

Eso es lo que es la Constitución Española. En fin, perdónenme que les cuento cosas que saben igual que yo y todos hemos repetido. El problema es que esas cosas hay que estar dispuesto a hacerlas. Porque una de las cosas que dice la Constitución es que todos los ciudadanos tenemos el derecho y el deber de defender a España, explícitamente. No que ella que ser un héroe (…), no. (Dice la Constitución) que unos de los deberes del ciudadano, y por supuesto, el derecho del ciudadano, es defender su país. Y en eso estamos. Nos lo pide la Constitución y nos lo pide el propio sentido común porque, evidentemente, una vez que no tengamos país ya no podemos exigir nuestros derechos de defensa ni garantías ni nada de nada. De modo que es el Día para para gritar: ¡Viva la Constitución y viva España.

Una novedad meditada por los catalanes

Para las entidades de la disidencia en la Comunidad autónoma de Cataluña, “el enfoque, lo hemos querido cambiar porque entendemos que estamos ante una situación de pandemia (COVID 19) -aquí todos los que hemos entrado, hemos pasado por el control de temperatura-; tenemos el alto riesgo… de esa desmovilización que hay en el constitucionalismo”, apuntaron desde la organización.

“Cada vez que se hace una convocatoria, tenemos miedo al fracaso”. “Aquí tendríamos que estar todos los sentimos España y podemos votar a Ciudadanos (Cs), al PP y a VOX, a los socialistas (PSC) también y a los podemitas (Podemos) también; todos los que defienden la Constitución, pero estamos justo en mitad de un puente de 5 días (…)”, ha explicado el presidente de Plataforma Cataluña Suma por España y vicepresidente de Movimiento Cívico de España y catalanes, Javier Megino.

Añadió Megino que: “Tenemos cierta experiencia en Movimiento Cívico de España y catalanes y Plataforma Cataluña Suma y hay cierto riesgo de no hacer las cosas bien, como se merece (…)”.

“Y creo que es contraproducente que salgamos a la calle pocos para defender a España el Día de España (Doce de Octubre) y pocos para defender a España el Día de la Constitución (Seis de Diciembre)”. “Nos hemos permitido este año hacerlo así y ya veremos si es el formato que hay que hacer”, apuntó.

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