Pedro Sánchez repite la mitad de las cosas que hizo Franco

¿Por qué imita tanto un autócrata Sánchez a un dictador? Recordamos los que tenemos años como nos requemaba que Franco vertiera dinero, empresas, desarrollo, polígonos industriales y toda clase de ayudas a Cataluña, allá por los años 50 y 60 mientras el resto de España trabajaba duro y seco para soportar aquellos excesos unidireccionales. Hoy tenemos copia imperfecta y mucho peor de aquello. Tanto para Sánchez como para Franco, Cataluña es prioridad en todo, a costa del resto de España

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COMBO FOTOGRAFÍAS. MADRID (ESPAÑA), ARCHIVO DEL SANCHISMO 04 DE SEPTIEMBRE DE 2023, Y ARCHIVO SIN FECHA CONCRETADA DEL RÉGIMEN FRANQUISTA. El secretario general del PSOE y presidente de Gobierno de coalición en funciones de España Pedro Sánchez Pérez Castejón (d) interviene en un desayuno en el Ateneo de Madrid, junto al generalísimo líder del régimen franquista, Francisco Franco Bahamonde (i). Se trata de un combo de imágenes que ilustran la actual situación política de España en la que el régimen sanchista humilla a la buena gente y víctimas mientras blanquea a los golpistas condenados por tribunales de la democracia, a prófugos golpistas y a los terroristas asesinos de políticos y civiles en democracia, bajo la bandera de «Progresismo» o «Progresista», después de controlar a casi toda la prensa y las empresas estratégicas de España mientra Franco, cuyo régimen lo controlaba también todo y demonizaba a los críticos tal y como hace el Sanchismo, nunca blanqueó a los enemigos de España; todo lo contrario, dictaba su fusilamiento. Efe

Barcelona (España), sábado 9 de septiembre de 2023 (Isidro García Getino).- El secretario general del PSOE y presidente de Gobierno de coalición en funciones de España Pedro Sánchez Pérez Castejón, repite la mitad de las cosas que hizo el «generalísimo» Francisco Franco Bahamonde (Ferrol, La Coruña, 4 de diciembre de 1892 – Madrid, 20 de noviembre de 1975). ¿Por qué imita tanto un autócrata Sánchez a un dictador?

Vamos por partes.

El bien y el mal existen. Si alguien lo duda que pregunte a Sánchez que, como decía el poeta, lingüista y profesor universitario británico John Ronald Reuel Tolkien, conocido como J. R. R. Tolkien o JRRT, (3 de enero de 1892, Bloemfontein, Sudáfrica – 2 de septiembre de 1973, Bournemouth, Inglaterra), «camina en las tinieblas porque no ha visto que llegaba la noche». Por eso imita a Franco, pero sólo en su mitad más negra.

¿Recuerdan? Bueno, esto es solo para los que tenemos más de 60 años. Solo algunos ejemplos: La «ley de memoria democrática» es una copia adaptada de la «ley de responsabilidad política» que dictó Franco, pero sólo en las penas que imponen a quienes no piensan como ellos. ¡Qué afición tienen a castigar!

Los discursos de Sánchez muestran rasgos, guiños y tics de los que usaba Franco en sus discursos. El exhibicionismo del que hace gala, es parejo al que hacía el otro en sus apariciones. Uno bajo y el otro alto, pero las semejanzas no faltan en sus poses actuando. Decretazos, gana el sanchismo al franquismo.

Recordamos los que tenemos años como nos requemaba que Franco vertiera dinero, empresas, desarrollo, polígonos industriales y toda clase de ayudas a Cataluña, allá por los años 50 y 60 mientras el resto de España trabajaba duro y seco para soportar aquellos excesos unidireccionales. Hoy tenemos copia imperfecta y mucho peor de aquello. Tanto para Sánchez como para Franco, Cataluña es prioridad en todo, a costa del resto de España.

Franco construía pantanos, Sánchez los destruye en España. Claro que aporta sustancia para que se construyan, pero en Marrueco, su patria querida. Franco controlaba todos los organismos del Estado, algo necesario en tiempos post-guerra, pero que fue dejando poco a poco. Hoy es justo lo contrario, con gran disimulo a veces y otras a la brava, el ‘monclovita’ Sánchez va controlando y sojuzgando casi todos. Y eso sólo en 5 años. ¿Tendremos copia también del secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética entre 1922 y 1952 y presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética, el dictador Iósif Vissariónovich Dzhugashvili​ —más conocido como Iósif Stalin o José Stalin—​​ (Gori, 6 de diciembre/ 18 de diciembre de 1878 ​- Moscú, 5 de marzo de 1953); del dictador cubano Fidel Alejandro Castro Ruz -conocido como Fidel Castro-​ (13 de agosto de 1926, Birán, Cuba – 25 de noviembre de 2016, La Habana, Cuba); del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros; y del dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un; en los próximos años? Todos autócratas, nada extraño.

El gallego Franco logró sacar de la miseria a España, ponerla a producir y lograr un interesante desarrollo. Igual que el madrileño Sánchez que destruye el campo, eleva los impuestos para hundir en la miseria y se proclama «progresista» para poner a España a la cola de Europa. Progresamos en rabo.

El desorden, la total inseguridad en las calles y hasta en las casas, son hoy lo más visto, lo corriente, lo admitido, lo que al Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez Pérez Castejón no le importa en absoluto y el mayor sufrimiento de la población española, en particular las mujeres y las niñas. ¿Se supone que eso es parte importante del feminismo gubernativo y su perspectiva de género en todo y para todo? Los viejos recordamos la total seguridad que existía en las calles de la España de los años 50, 60, 70 del pasado siglo. Claro que eso ya queda muy lejos. Hoy estamos en el «progresismo». O sea, progresar en okupas, en inmigración ilegal descontrolada, en delincuencia, en violaciones sexiuales, en robos, en corrupción, en desembleo, sobre todo juvenil, en imponer ideología LGTBIQPA+ con sus variantes tales como: Ley del solo sí es sí, Ley trans, pederastia, antimujer, y otras muchas delicias similares; enorme «progreso» en inseguridad.

A la «España igualitaria» Sánchez acaba de plantearle su propio invento: «La España multinivel». ¡Es genial! Es el gran descubrimiento que ha sacado de las tinieblas en las que camina. No es invento ni siquiera descubrimiento sino una simple descripción fidedigna de lo que ya ha logrado, la España cuatro niveles.

El primero, superior e inalcanzable sin su mano, es el Gobierno y todos los cientos de miles de sus lacayos, sus colocados, sus bien pagados. Segundo nivel lo forman los ricos de siempre y los promocionados por la política sanchista. Hay más ricos que nunca antes y el gobierno les anuncia más impuestos que nunca llegan a cobrarse. El tercer nivel somos todos los demás expoliados a niveles de miseria, los que ya eran pobres más la clase media empobrecida, los que mendigaban y los que no llegan a fin de mes, los que tratan de compartir, como los abuelos con sus hijos y nietos, y los que comparten su miseria con las colas del hambre que se alargan cada día. Este nivel, que es el más numeroso con gran diferencia, no inquieta al Gobierno, cuenta con él porque está ahí, pero nada más porque no necesita ni presupuesto ni otra acción de gobierno, basta dejarles morir de asco.

El cuarto nivel, que se sitúa dentro del tercero pero que es especial porque tiene dos componentes que el gobierno se ocupa de nutrir por su propio interés. Un componente son los depredadores tanto sexuales como de pisos, de lo ajeno y de la paz y seguridad callejeras; este colectivo aumenta en muchos miles cada año por el sistema de importación. El otro componente son las depredadas, los expoliados y los niños del tercer nivel que son víctimas de los mencionados depredadores.

España, el país de ciudadanos desiguales, «va como una moto». ¡Pues claro! Es la España de Sánchez para los niveles uno y dos. 34 millones de personas sin verano ni veraneo, pero asados y deprivados: comida, casa, hipoteca, gasolina, renta, créditos, niños, escuela, precios, etc. etc. No queda para veranear, pero no lo dicen las Televisiones que sólo muestran playas llenas, chiringuitos con cola, viajes, aviones, maletas. Todo de los niveles 1 y 2 más los extranjeros. Eso se exhibe a bombo y platillo parece que toda España está ahí. Los medios de desinformación viven para los niveles uno y dos. El sanchismo va como una moto y los ricos son la mejor prueba de ello.

34 millones de españoles no solo no tienen para veranear, no tienen para vivir. Pasan el verano al retestero y el invierno a la sombra. Eso al Gobierno no le preocupa ni siquiera le ocupa; no le importa. Y por ello no lo informa. El desprecio y abandono totales para esos más de 34 millones de españoles. ¡Y muchos de ellos han votado Sanchismo! Demencial.

La España multinivel de Sánchez tiene dos niveles que cuentan y otros dos que no le interesan. Él simplifica para ir como una moto en la que lleva al Tribunal Constitucional y a la Fiscalía del Estado al Pudremón (golpista prófugo de la Justicia, Carles Puigdemont Casamajò -JxCat-), al brazo político de la banda terrorista ETA en las instituciones EH Bildu, unos cuantos más y arropado con besos de la Yoli ¡Olé la autocracia sanchista!

No hay duda con cuál quedarse si pudiésemos elegir.

Isidro García Getino