Síntesis de cómo operan los CDR ¿quién está detrás de estos comités?

Florencio Garrido Vela
FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 20.09.2019. Hoy, viernes 20 de septiembre de 2019 (20-s), el separatismo no lo ha vuelto a hacer. La Resistencia española en Cataluña ha impedido el asalto de los CDR a la comandancia de la Guardia Civil de Travessera de Gracia 291 (Barcelona). Lasvocesdelpueblo

Redacción – Los Comités de Defensa de la República (CDR), antes llamados de Defensa del Referéndum, están en el punto de mira de la justicia española por su papel en las manifestaciones y protestas contra el encarcelamiento de los políticos independentistas y su contribución a la 1-O. Pero, ¿quién está detrás de estos comités? Exactamente, qué son los CDR? Desgranamos la forma de actuar de estos grupos que ya son cerca de 400, algunos de ellos fuera de Cataluña. Convocan desde concentraciones a cortes de carretera, pasando por el levantamiento de barreras en peajes y cortes de frontera. Barcelona (España), miércoles 25 de septiembre de 2019.

Los Comités de Defensa de la República, a pesar de ser de ámbito local o comarcal, se han caracterizado por su capacidad de movilizar gente más allá de las convocatorias de nos más grandes como las asociaciones Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural.

Dos de los puntales de ésta capacidad de movilización y organización de los (CDR) han sido, sin duda, por un lado, la presencia de personas vinculadas previamente a otros movimientos sociales (anticapitalistas, feministas, estudiantiles…) y, por tanto, con una amplia experiencia en movilizaciones; y, por otra parte, una herramienta que ha sido indispensable, como son las redes sociales y los nuevos canales de comunicación (WhatsApp, Telegram, Twitter), que les han facilitado una movilización muy rápida y que, al mismo tiempo, llegue a un gran volumen de gente.

Los cerca de 400 CDR no tienen jerarquía y son variados tanto cuantitativa como cualitativa extendidos. Se encuentran principalmente en Cataluña, pero también se han creado en Perpiñán, Lisboa, Berlín y Córdoba.

El origen de los CDR

Los CDR nacieron de un movimiento que ya existía hacia el mes de mayo en puntos del país. En Cataluña ya había asambleas por el referéndum, comités y asociaciones para la autodeterminación que trabajaban para que el referéndum del 1-O.

El nombre de Comité de Defensa del Referéndum surgió al principio de septiembre, y se formaron a partir de una mezcla de gente que ya participaba en movimientos sociales.

En Manresa, por ejemplo, la primera asamblea abierta tuvo lugar a comienzos de septiembre en el Ateneo la Acequia, en el marco de las primeras acciones represivas del Estado español (con los registros en imprentas, por ejemplo). El CDR no quería ser un espacio sólo independentista, sino de personas que estuvieran a favor del referéndum y contra la represión.

La primera gran movilización convocada por el CDR en Manresa fue la manifestación del 20 de septiembre, que, con 7.000 personas, batió récords históricos en la ciudad; una cifra que quedaría superada rápidamente con la enorme manifestación del 3 de octubre, que reunió 28.000 personas y que también era organizada por el CDR.

Preparaciones exhaustivas

Cada movilización convocada por los CDR se intenta organizar sin dejar ningún detalle a la improvisación. Se va mucho más allá que informar a la gente del día, el lugar y la hora. Se piensa y se debate desde qué mensaje lleva la pancarta de la cabecera en una manifestación hasta quien custodia pendientes, collares y gafas en caso de que haya cargas policiales Y todo se prepara en secreto.

Por ejemplo, el 27 de marzo pasado, los CDR de Asturias cortaron la A-2, entre Alcarràs y Soses, convocando los participantes en el Parque de la Aguja sin informarles de dónde y cuándo tenían pensado actuar.

Así, en una manifestación, por ejemplo, compran el plástico y las tintas de la pancarta (con el dinero de una hucha solidaria que han pasado por los barrios), cogen los cuatro megáfonos que en Manresa guardan al Ateneo la Acequia (y que también han adquirido con el dinero de la hucha), y piden a conocidos que los dejen equipos de sonido. Está todo debatido y decidido: quién encabezará la manifestación, quien hará los cánticos y qué dirán, cuál será el recorrido y el ritmo de la marcha, que dirá el manifiesto final.

También velan para que haya personas que controlen que el grueso de la manifestación no se deshaga ni por los lados ni por detrás; y que alguien se encargue de hacer fotos y grabar
vídeos.

En otras acciones más menores, como una encuartelada, el CDR de Manresa también decide qué dirán los carteles: «buscamos que sean lemas recurrentes y el máximo de inclusivos, es decir, no puramente independentistas», los diseñamos, se busca que haya escaleras, bridas y precintos para todos, y se divide la gente para sectores de la ciudad».

En acciones más complejas, como los cortes de carreteras, los CDR de toda Cataluña, a través de los llamados CDR territoriales, se reparten las carreteras a bloquear.

Las indicaciones que se dieron a través de las redes sociales era que la gente «llevara ropa de abrigo y cómoda, chalecos reflectantes, que llevara también comer y beber, y ellos se encargan de llevar música y hacen actividades.

¿Qué hacer en cargas policiales?

En caso de que en alguna de las movilizaciones, como ocurrió el día 1 de octubre en el referéndum, haya cargas policiales, los CDR saben cómo reaccionar y, incluso en Manresa, han organizado cuatro talleres de lo que ellos llaman «resistencia pacífica activa», en los que enseñan a la gente como colocarse, sentados en el suelo y con las manos arriba, cuando la policía los quiere desalojar, es la imagen de los cuerpos de seguridad «arrancando cebollas», como describen ellos.

En estos contextos, incluso, se organizan para que los manifestantes se saquen los objetos que pueden ser peligrosos, como pendientes, collares y gafas, y una persona los guarda en sobres con el nombre del propietario. También se encargan de informar y recordar qué derechos tienen en caso de detención.

2 mil personas al Telegram

Las nuevas tecnologías son la otra clave que ha facilitado el éxito de las grandes reivindicaciones de los CDR, ya que han permitido canalizar las ganas de movilización de la gente. A modo de ejemplo, cabe destacar que el grupo de Telegram de Manresa tiene más de 2.000 personas inscritas.

El Telegram, que convive con una decena de grupos de WhatsApp de los diferentes CDR de Manresa, tiene la ventaja de que permite un número ilimitado de inscritos, y en cambio los grupos de WhatsApp son de un máximo de 250 personas; y también permite enviar mensajes de manera unilateral, es decir, quien está inscrito recibe las convocatorias pero no puede contestarlas.

Florencio Garrido

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