El soldado español Agustín Fariña se querellará contra el Gobierno de Pedro Sánchez

FOTOGRAFÍA. AÑOS 2000 A 2019. Vista del militar español Agustín Ángel Fariña Peña. Tras su baja del Ejército, tras varios incidentes laborales con sus jefes, explica, «He intentado el Suicidio, con Pensamientos reiterados de Muerte, y por ello Ingresado, en 6 ocasiones» por la persecución interna que ha estado sufriendo. Reclama que se haga Justicia, y se plantea hacer una huelga de ambre por sus derechos. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Redacción – Así lo asegura en exclusiva en esta nueva entrevista para Lasvocesdelpueblo realizada por el periodista Erik Encinas. Recordemos que el soldado Agustín Fariña, tras 19 años de servicio y de sufrir persecución, Defensa lo expulsa con un 25% de discapacidad, sin embargo, por lo civil le otorgan un 53%, algo que lo motivó a luchar por un nuevo peritaje militar, realizando hasta una huelga indefinida frente al Congreso de los Diputados sin obtener los resultados que esperaba, aun así, Fariña promete nuevas acciones para conseguir su objetivo, una de ellas, llevar a los tribunales al Gobierno de Pedro Sánchez por contagiarse de coronavirus y porque nadie le atendió como hubiera querido, pese a que está plagado de enfermedades por culpa de esa persecución que recibió, dice. Barcelona (España), sábado 11 de abril de 2020.

Pregunta- ¿Cómo se encuentras?

Respuesta- En primer lugar agradecerle que me permita expresarme por éste medio informativo. Bueno, pues… ahora estoy mucho mejor y más tranquilo. He podido volver a casa después de mucho sufrimiento la verdad.

P- Se encontraba en Madrid, haciendo una huelga indefinida frente al congreso de los diputados, y comenzada el pasado lunes día 3 de febrero. ¿Correcto?

R- Así es Erik, allí me encontraba. Justamente, en frente del Congreso de los Diputados, en la Plaza de las Cortes. Día a día, de 9 de la mañana hasta las 21 horas de la noche, pegaba mis pancartas reivindicativas, por los derechos que me pertenecen. Esos mismos que el Ministerio de Defensa y su ministra, Margarita Robles, y ministros anteriores como, Pedro Morenés Solves y María Dolores de Cospedal, siempre se han negado a darme, después de haber sufrido una persecución descomunal dentro del seno de las Fuerzas Armadas la cual me hizo llegar a intentar el suicidio en 6 ocasiones y, otras tantas por ello ingresado. Llevo casi la friolera de 6 años con esta lucha. Es muy fácil decirlo pero, el camino ha sido muy duro. No ha sido para nada de rosas. Ha sido lleno de espinas y todos los obstáculos que pueda imaginar. Entré, sin saberlo, en el auténtico significado del infierno en España. Ya me he cansado de decirlo en múltiples medios de comunicación. El Infierno en España existe y se llama Ministerio de Defensa Español.

P- Supongo que entonces, al ser una huelga indefinida que allí, le pilló de sorpresa el coronavirus. ¿Es así?

R- Así es caballero. Nunca olvidaré el día, domingo 15 de marzo Esa misma noche tras el retraso, salía a nivel nacional por televisión el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esa noche fue terrible para mí. Me vi totalmente abandonado a mi suerte. Y para males mayores, esa noche cayó una tormenta increíble y yo allí protegiéndome como podía, entre cartones, plásticos y saco de dormir. ¡Vamos! Una noche para no olvidar.

P- ¿Y entonces, qué pasó?

R- No pude dormir nada esa noche lógicamente, pensando en el confinamiento que había anunciado Pedro Sánchez, y por culpa de la mencionada tormenta. Al día siguiente lunes, 16 de marzo de 2020, a primera hora de la mañana, comencé a sentirme muy mal. Tenía mucha tos seca. Mi cuerpo no paraba de temblar. Había entrado en hipotermia. No sentía mis manos ni mis piernas.

P- ¿Y qué hizo usted?

R- Pues, lo primero que pude ver esa mañana fue un vehículo de la Unidad de Emergencia Militar (UME) pasando por el Congreso de los Diputados y muchos agentes de Policía Nacional por las calles. Al sentirme tan mal decidí llamar al Ministerio de Defensa. Sí llamé; y llamé porque pensé que a un compatriota, un Soldado que sirvió más de 19 años en nuestro Ejército, le tendrían una mano y le buscarían una solución peros tal fue mi sorpresa que, la señora que descolgó el teléfono en ese Ministerio, tras explicarle quien era, dónde me encontraba, y lo mal que me sentía, lo único que me dijo fue «lo siento mucho señor pero, desde aquí no podemos hacer nada por Usted». Cierto es que ya no soy militar pero me siguen demostrando que el valor que demostramos durante tantos años al servicio de ellos no sirve absolutamente para nada. Les das igual y mucho más si para colmo tu nombre es Agustín Fariña. ¿Me entiendes? Acto seguido, llamé a la (UME) en Madrid. Al atenderme por teléfono y contar la misma historia, me dicen: «Disculpe. Un momento. Le paso con la persona que lleva éstos asuntos». Y Yo me dije ¡hombre! Por fin, alguien que quiere ayudar a éste exsoldado. Nada más allá de la realidad, me lo llegué a creer y todo. Me había pasado con el 112, ¡lamentable!, y otra vez s contar la misma historia de como me encontraba y cual era mi situación, bajo el Estado de Alarma que empezábamos, totalmente tirado en la calle. Nada más de lo mismo. El 112 me pasa con el SAMUR y ellos con el SAMUR Social o sea. Toda una odisea. Entre que realicé la primera llamada hasta que llegó una ambulancia para trasladarme, pasaron casi 4 horas. ¡Vamos! Otro infierno más para mí.

P- ¿Y qué hicieron? ¿Dónde le trasladaron?

R- Bueno pues, telefónicamente la doctora que me atendió del SAMUR me dijo que mis síntomas eran los del coronavirus. Me trasladaron a las afueras de Madrid; 11 kilómetros para ser exacto, a un centro de acogida de la Seguridad Social, en la localidad de Vicálvaro.

P- ¿Y una vez allí qué ocurrió?

R- ¡Uf! Nada más llegar me di cuenta del protocolo. Todo el mundo -personal sanitario incluido- con mascarillas, guantes, gafas de protección, etc.. Me hicieron una ficha y automáticamente, me llevaron a una zona del centro, una habitación para mí solo, aislado e incomunicado.

P- ¿Y cómo pasó ese aislamiento?

Sinceramente muy mal. Llegué, y así se recoge en el informe del alta, con dolores de cabeza, fiebre, tos seca, y mucho frío. Todos los días, a la hora del desayuno, comida y cena, me tocaban la puerta y cuando yo salía ya se habían marchado y me dejaban la bandeja allí con la comida en el suelo. Me sentía como si tuviese la peste. Fue un mal traigo imposible de olvidar. Aparte, todos los días me tomaban la fiebre dos veces, así como la saturación y siempre me preguntaban que si respiraba bien o tenía problemas para hacerlo. Al llevar 9 días de aislamiento, ese día pensé sinceramente que moriría. Es muy difícil para mí explicar lo que sentí. Sentía como que me desvanecía. En cualquier momento acabaría por los suelos. El frío no era externo a mi cuerpo, todo lo contrario, era interiormente. Miraba donde miraba veía millones de puntos negros. Recuerdo cuanto lloré al verme en esa situación y lejos de casa, sin nadie más a mi alrededor. Gracias a Dios y, una vez pasados los 14 días de aislamiento ya me pasaron con el resto de personas, a las zonas comunes y me asignaron una habitación que compartía con tres personas más. Ahí, en las zonas comunes, permanecí durante 5 días más. Aún no me lo creo. El pasado viernes, día 3 de abril, a las 15:30 horas, conseguí salir de Madrid para volver a mi residencia habitual. Soy canario de la Isla de Tenerife pero, desde hace casi 3 años, por no poder soportar más la persecución sufrida en mi isla por medio de barios mandos superiores míos, unos maltratadores y, me reitero en ello, unos maltratadores, pues me dije «Agustín o tu vida o abandonas ya la isla». Y así lo hice. Me decidí irme a lo más lejos posible de Canarias. Y actualmente vivo en Barcelona. Gracias a Dios. Y desde ese día, ya me encuentro en casa. Claro que el confinamiento es para todo el mundo es muy duro pero, en mi caso, sinceramente, duro fue en ese centro de acogida. Ahora en casa estoy como un rey.

P- ¡Madre mía! 43 días de huelga, pasando hambre, durmiendo en la calle, pasando penurias, el coronavirus… ¿le valió de algo, esos días de reivindicación que hizo?

Pues sí, valió y mucho. Estoy muy contento hasta el momento. Y digo hasta el momento porque cuando llegue la normalidad de nuevo tras pasar ésta pandemia que está azotando al mundo entero. Pues, pienso volver y seguir luchando por esos derechos míos que me pertenecen y no pienso regalar a esta gentuza que nos gobierna para que (pagan prostitutas) y Drogas. Sí, digo bien. Ahí tiene un claro ejemplo con todo lo que salió en su momento con el Caso de los ERES en Andalucía ¿Recuerda? Y bueno, volviendo a su pregunta, sí, valió la pena. Gracias a mi esfuerzo y como no, no puedo olvidarlos ni dejarlos a un lado a la Asociación Cuestión de Justicia y Honor. Pues se consiguieron pasos agigantados. Mejores fueron las sensaciones vividas de las que esperaba. La Asociación mantuvo varias reuniones con diversos diputados del Congreso de los Diputados. Así mismo allí, donde me encontraba en Huelga, se acercaron para interesarse y preguntarme sobre mí Caso y mi actual situación, varios Diputados, desde el PP, pasando también por Izquierda Unida, VOX, etc… los dos únicos partidos políticos que ni me atendieron ni fueron a verme; cómo no, ni el PSOE ni Unidas Podemos. Y eso que nos habían prometido a todos los españoles un Gobierno Progresista. ¡Ja! ¡Qué poca vergüenza! En fin…

P- ¿Por último, aparte de cómo ya ha comentado, volverá usted a la huelga en cuanto pueda? ¿Piensa usted hacer algo más?

R- Pues, sí. Ya lo he hablado y meditado mucho con mi gran letrada, la Señora Rut Gutiérrez Toledo, y, cuando pase la pandemia lo primero que haremos es querellarnos contra el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias porque allí fuera me tuvieron 43 días tirado sin atenderme, sabiendo que estoy lleno de enfermedades por culpa de esa persecución que recibí allí tirado reclamando mis Derechos. ¡Qué no es que quiera nada por mi cara bonita señores! Es que por el grado de discapacidad con el que me he quedado, la Ley recoge que tengo derecho a una pensión de clases pasivas del Estado. Lo que ocurre aquí es lo de siempre; existen las leyes pero, el poder se las pasa por el Arco del Triunfo siempre. Y lo digo así porque este Gobierno y, en particular el Ministerio de Defensa, por lo visto se crean más que la propia Ley. Se suben encima de ella, la pisotean y dicen que «no oye, que no me pertenece dicha pensión y punto». Sin argumentarlo no hay de una forma ni de la otra. Simplemente porque a ellos no les da la gana. Pues la llevan muy clara conmigo porque pienso luchar hasta la muerte. Lo mío es mío y me lo he ganado con el sudor de mi frente. El motivo de la Querella que se interpondrá también es porque allí fuera fue dónde pillé el coronavirus. Cuando exista un documento pericial forense en especialidad en psiquiatría —que en su momento y de igual manera se lo pasaron por el arco del triunfo— el cual recoge que «a partir de esa fecha de firma, lo que ocurriera con la salud y la vida de D. Agustín Ángel Fariña Peña sería responsabilidad absoluta del Ministerio de Defensa». Y si (la responsabilidad de mi caso) es de ese Ministerio pues, a su vez también es responsabilidad íntegra del Gobierno. Me da igual a quien me llevo por delante, judicialmente hablando. Pero, aquí ahora van a tener que pagar, de una forma o de otra, los responsables. Lo tengo más claro que el agua.

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