Un capitán borracho y 5 prostitutas para sus hombres

El Capitán las obligó a tener también sexo con 15 soldados más. Unas cuatro horas más o menos más tarde, las cinco prostitutas, fueron llevadas de vuelta hasta la misma puerta del prostíbulo por el mismo Jeep

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FOTOGRAFÍA. CHINCHILLA (ALBACETE), 27/10/2015.- Soldados españoles, italianos, estadounidenses, británicos y daneses han participado hoy en Chinchilla, Albacete, en las maniobras Trident Juncture 2015 #TJ15 de la OTAN, donde es puesta a prueba su Fuerza de Reacción Rápida y la interoperabilidad de los Ejércitos aliados. En las operaciones han sido designados tres sectores para realizar tres ejercicios diferentes e intercambiar a los contingentes para que practiquen conjuntamente el combate tradicional, el enfrentamiento urbano y las emboscadas en ruta. Efe

Barcelona (España), domingo 4 de febrero de 2024 (Agustín Ángel Fariña Peña).- Un capitán borracho y 5 prostitutas para sus hombres; Santa Bárbara, Patrona en el Ejército de todos los Artilleros. Año 1983, ha llovido la friolera de 41 años, pero vale la pena recordarlo y así seguir desenmascarando las Atrocidades que permite desde antaño la mal llamada Justicia Militar y el Ministerio de Defensa español. En ese año, celebración de la citada Patrona de Artillería, el por aquel entonces Capitán, Vidal Santacréu, le dio las Órdenes a un Cabo, que finalmente sería acompañado por dos soldados más, para que se acercaran hasta una casa de citas, situada en la calle Miraflores, en Santa Cruz de Tenerife.

Una vez allí, los tres militares, acatando las órdenes expresas de su Capitán, contrataron los Servicios de cinco jóvenes (prostitutas), por un valor de 25.000 pesetas, nuestra antigua moneda y la que todos echamos de menos. Se les aseguró a esas mujeres, que todo consistía en hacer pasar un rato más que agradable a cinco de sus Jefes. Según manifestaron las 5 mujeres, accedieron a ello y fueron transportadas en un Jeep, hasta el ya desaparecido Acuartelamiento de Artillería de «Los Moriscos», que de igual manera se encontraba situado en Santa Cruz de Tenerife.

Un capitán borracho y 5 prostitutas para sus hombres| Al llegar, llevaron a las mujeres hasta una sala, donde se encontraban; un Capitán, un Teniente, y tres Militares más de graduación desconocida. Según las mismas Prostitutas, hicieron su trabajo sexual con cuatro de esos militares menos con el Capitán, que por lo visto, estaba tan bebido que ni se mantenía en pie. Pero es que aquí no termina esta lamentable historia ya que, una vez finalizados los actos sexuales, el mismo Capitán, condujo a todas las prostitutas hasta un barracón donde se encontraban alrededor de 40 Soldados, Ordenando el Oficial a las mujeres, que se acostaran con todos esos Soldados también. Según el propio relato de las víctimas, al negarse rotundamente a ello, fueron brutalmente golpeadas por el Capitán, actuando bajo los efectos del alcohol que había ingerido, vamos!!, que se bebió las botellas enteras él solito por lo visto.

Según las mismas prostitutas, el Capitán las obligó a tener también sexo con 15 soldados más. Unas cuatro horas más o menos más tarde, las cinco prostitutas, fueron llevadas de vuelta hasta la misma puerta del prostíbulo por el mismo Jeep.

LA CRÍTICA

Un capitán borracho y 5 prostitutas para sus hombres| El citado Capitán, lógicamente fue denunciado por las cinco mujeres, pero, un Juzgado de Santa Cruz de Tenerife, dice que no es Competencia suya, y envía la nombrada Denuncia hasta la sede de los Juzgados Togados Militares. Es aquí, dónde entra a jugar la muy mal llamada Justicia Militar, mal llamada porque la misma, está hecha para que siempre los de arriba, los peces gordos se marchen de rositas y si te he visto, no me acuerdo. A ese Capitán, gracias a su mal llamada Justicia, no le cayó más de unos pocos meses encerrado en el Castillo Militar. Sin embargo, si tales presuntos Delitos hubieran sido probados y juzgados por la Justicia Civil ordinaria, al muy sinvergüenza del Capitán, le hubieran caído bastantes años de cárcel, y perder su condición de Militar pero claro! ¡Ojo! Para salvarles ahí está siempre el compadreo de los llamados «jueces militares», que si hubieran cumplido y acatado la Ley a raja tabla, el Capitán con una condena superior a los 2 años y 1 día, tras salir a la cárcel militar, se hubiera visto de patitas en la calle dé la que era su propia casa, el Ejército español.

Esta es la aberrante historia que os he traído en el día de hoy mis apreciados lectores, la de un Capitán, que valiéndose de tal estado y sabiéndose totalmente impune, realizó tales actos vejatorios a cinco mujeres. Y aquí no termina todo, porque el citado Capitán, pudo seguir con su flamante Carrera Militar, seguir Ascendiendo hasta Coronel, y hoy en día, con sus anécdotas sobre las putas, podérsela contar a sus nietos, desde su retiro cobrando un pastizal a costa de todos nuestros españoles.

Agustín Ángel Fariña Peña

Soldado de Infantería Ligera del Reino de España